Experiencias de kundalini, Dr. Lefebure Methods

Experiencias de kundalini curso de Dr. Lefebure Methods

Experiencias de kundalini, la fuerza de la vida abriéndose paso

La fuerza de las experiencias de kundalini, la kundalini en definitiva es conocida en muchos lugares como la serpiente de la iniciación y se manifiesta en múltiples danzas en que la columna vertebral ondula como el cuerpo de una serpiente, es decir, imitando una sinusoide. Según una tradición del lamaísmo el hombre aparece de la luz que engendra un huevo y esos primeros hombres carecían de impulsos sexuales pues tenían luz.

Las experiencias de kundalini solo son posibles si la serpiente se manifiesta erguida hacia la luz tras romper el huevo, sube por la columna para alcanzar el cielo, cuando la energía de la serpiente se pierde sin sublimar, no es posible el éxtasis espiritual.

La energía sexual en cada uno de nosotros es una gran reserva de fuerzas ilimitadas. Una pareja de mosquitos taparía todo el Universo con su descendencia si se la pudiera alimentar hasta la saciedad; decía el doctor Lefebure. La idea que siempre está presente en todas las técnicas poderosas para despertar kundalini y vivir las experiencias de kundalini, es invertir el proceso, es decir, en vez de dirigir todo ese caudal de energía inmenso hacia la perpetuación de la especie, explotarlo para alcanzar el cielo.

El celibato de los sacerdotes o la abstinencia de los yoguis y de todos los iniciados no tiene más objeto que convertir la energía que atesoran en catapulta hacía Dios. La energía pasa en un ángulo recto de 90º, de enfocarse en el plano horizontal al vertical.

Es la razón por la que las concepciones indoiranias unen espíritu, luz y semen, es decir, la serpiente, lo terreno y caótico lucha por volver al paraíso del que cayó. En el Libro tibetano de la muerte el lama facilita la salida del alma del difunto por la coronilla y guía al moribundo en su agonía y después de la muerte, hacia la comunión con la luz.

De hecho el movimiento de las experiencias de kundalini del yoga hindú, se presenta generalmente como un movimiento serpenteante pero mental, es decir, como una luz imaginaria, los textos antiguos sostienen que kundalini reposa en cada ser vivo como una serpiente enrollada en el interior de un huevo situado en medio del perineo. En una versión egipcia de la creación del huevo primigenio surge el pájaro de luz.

En las experiencias de kundalini se guía la serpiente con luz y ritmo, de forma que se cree un canal energético que permita el tránsito de la tierra al cielo, las experiencias de kundalini en definitiva son un viaje sutil hacia la conciencia primaria.

La sexualidad es la base de la vida pues es del acto sexual del que nace. La sexualidad es la responsable de la transformación del joven en hombre y de la joven en mujer, momento clave en todas las culturas. La sexualidad es la base de la espiritualidad pues es por la transformación de la actividad sexual en energía mental que se llega, al contacto con lo divino, con Dios. Las experiencias de kundalini se producen tras convertir la energía sexual en energía espiritual. La eyaculación es en el mundo físico lo que la subida de kundalini es en el mundo del espíritu, pero una puede existir sin la otra.

Todas las experiencias de kundalini están ligadas a unas conexiones neurológicas en ciertas áreas del cerebro, el orgasmo se produce en el cerebro, por ejemplo. La experiencia del despertar de kundalini es un proceso mental de éxtasis, de trascendencia y de conciencia, producido por unas conexiones neurológicas que se obtienen mediante luz y ritmo.

Cuando hablamos de luz, al contrario que en mil y una técnicas que acaban siendo filosofías que no hacen más que recrearse en descripciones fantásticas de experiencias y jamás en los ejercicios concretos y efectivos para llegar a ellas, estamos hablando de un fosfeno, la luz interior que aparece tras observar fijamente un punto de luz adecuado, pero en el caso de las experiencias de kundalini una luz giratoria, un fosfeno girando, pues la fuerza original en todas las cosas, tiene una estructura en torbellino, no importa que sea la nebulosa que da nacimiento a los sistemas estelares, la espiral de cromatina en el vértice de la primera mitosis del huevo o el torbellino de la sangre en el corazón, que es el centro de la vida física, el universo gira, y la serpiente se guía con luz girando.

Cuando hablamos de ritmo lo hacemos de uno específico utilizado por todas las culturas en las experiencias iniciáticas más poderosas. Si percutimos la membrana de un tambor, a la que anteriormente hayamos recubierto de un fino polvo, según el ritmo y el lugar donde se produzca el golpe crearemos diversas figuras geométricas, es decir, el ritmo las estructura coherentemente. Cuando somos capaces de dar a nuestro pensamiento un ritmo con una dirección específica, despertar a la serpiente, y siempre en presencia de la luz interior de un fosfeno en giro, la experiencia se hace sublime. Toda enseñanza iniciática o religiosa se sustenta en dos bases, la observación de una fuente luminosa ya sea esta directa o indirecta y la práctica del pensamiento rítmico.

Experiencias de kundalini Dr. Lefebure Methods

Experiencias de kundalini: de la tierra al cielo

Por ejemplo, rezar de forma ininterrumpida tras mirar el sol naciente y luego proyectar el fosfeno creado hacia el ombligo era una costumbre practicada por los hesicastas del monte Athos pero utilizada, por lo menos, mil años antes por los padres del desierto, cenobitas de los monasterios del monte Sinaí. Decían que gozaban de la luz increada, y por ello fueron como no, atacados, está vez por un monje llamado Barlaam, pero en el Concilio de Constantinopla, Gregorio Palamas, que sabía de lo que hablaba pues pasó veinte años en el monte Athos, los defendió poniendo de manifiesto la abrumadora evidencia de que en la Biblia hay innumerables menciones a la luz, la luz divina, etc. y a su relación con Dios. No solo eso, se empeño en demostrar que la gracia se podía distinguir por la manifestación de la luz increada, o manifestada pues entre los padres del desierto, el éxtasis se producía irradiando la luz de la gracia. Para Palamas, la luz es Dios y no tiene tiempo ni espacio: el que participa en la energía divina se convierte él mismo, de alguna manera, en luz; es unido a la luz y, mediante la luz, ve en plena conciencia todo lo que permanece escondido a aquellos que no han tenido esta gracia.

En el caso de los hesicastas del monte Athos convergen dos elementos fundamentales en todas las iniciaciones y religiones del planeta, la luz y el ritmo, el sol y la oración rítmica. Cuando mediante la luz y el ritmo creamos las sincronizaciones neurológicas específicas para obtener las experiencias de kundalini, el torrente de kundalini se abre paso a través de la columna atravesando los chakras principales, los siete chakras se alinean cuando el torrente de la energía kundalini brota con una fuerza y un impulso fantástico, funcionando todos de forma armónica desde la base de la columna vertebral a la parte más alta de la cabeza. Los chakras son estaciones de transbordo de la energía hasta entonces agazapada y dormida del sujeto, en su paso por llegar a la luz increada y a las experiencias de kundalini.

El trabajo de la Escuela del Dr. Lefebure, Dr. Lefebure Methods, es explicar los ejercicios de forma clara, generar las experiencias de kundalini de manera reproducible y concreta, para que los alumnos puedan crear los estadios neurológicos adecuados para vivir la experiencia, todo ello de forma totalmente independiente y en un espacio de tiempo muy corto, entre tres y seis meses para un individuo medio.

El caso es que en muchas ocasiones toda la polución psicológica y energética de la vida cotidiana, las tensiones y los ritmos que elegimos vivir, crean tapones, atascos y bloqueos, en lo que deberían ser caminos francos por los que la energía fluyera naturalmente. Por otro lado la mayoría gastan sus reservas de energía en el plano horizontal del ángulo recto, despilfarrando en tierra la energía sexual que es el combustible para llegar al espíritu. De modo que muchos alumnos interesados en conseguir la experiencia del despertar se encuentran con deudas, con una posición de salida que lejos de ser neutra o favorable, les penaliza en su objetivo, es como si a un cultivo no llegara el agua que lo hace crecer entorpecida por malas hiervas y por obstáculos en los canales que la conducen.

Existe la posibilidad en esos casos, de actuar enérgicamente para despertar el torrente que duerme en el interior del individuo de manera que, controladamente, se abran las compuertas de un incesante y poderoso caudal de agua que todo lo limpia. Son experiencias dirigidas, son en definitiva verdaderas iniciaciones que permiten que la energía limpie todo lo indeseable y se abra paso a través de los anclajes, patrones, emociones enquistadas etc. para encontrar su lugar de origen en comunión con el espíritu.

Todo ello es posible realizarlo en los cursos de kundalini que ofrecemos en Dr. Lefebure Methods donde la experiencias de kundalini se producen de un modo consciente, claro y directo además de reproducible. Obtener las maravillosas y normalmente escondidas y secretas herramientas de luz y ritmo para el despertar de la energía más poderosa que el hombre a conocido, y para algunos vivir in situ la experiencia pura en un estallido excepcional de conciencia y luz. Las experiencias de kundalini son espectaculares y en los cursos de Dr. Lefebure Methods se provocan de forma dirigida y metódica para producir un tirón energético en el alumno y que así pueda vivir luego las experiencias de kundalini con autonomía.

La fuerza de las experiencias de kundalini, la kundalini en definitiva es conocida en muchos lugares como la serpiente de la iniciación

Decíamos antes: en el Libro tibetano de la muerte el lama facilita la salida del alma hacia la comunión con la luz. Con el Dr. Lefebure Methods conocemos el camino, tenemos la fuerza para seguirlo y las herramientas para abrirnos paso; desde la luz física de la lámpara del doctor Lefebure el sendero nos lleva a la luz sutil del chakra del entrecejo, el fosfeno, y él espoleado por el ritmo, a la luz increada de la que partió la primera, perpetúa trinidad en un eterno retorno, como Ouroboros, la serpiente sagrada de la mitología celta, enroscándose para alcanzar su propia cola en un movimiento constante de rotación que genera el círculo mágico, la magia de la vida, la magia de la creación, las experiencias de kundalini.