Osteopatía

Osteopatia y fosfenos

Osteopatía y fosfeno

La osteopatía se inicia con Andrew Taylor Still, es una técnica de salud holística que tiene como objetivo restablecer o prevenir un desequilibrio del sistema muscular, del esquelético y del visceral mediante la manipulación mecánica y sutil de las zonas afectadas tratadas en su conjunto como una unidad. Así hablaríamos de tres grandes áreas de actuación osteopatía, la estructural, la visceral y la craneal en las que se actúa mediante diversas técnicas como por ejemplo las movilizaciones, los estiramientos, para devolver al sistema musculoesquelético su funcionalidad, o bien acciones sobre el tejido blando mejorar su vascularización y movilidad, o mediante la recuperación de las inhibiciones de los movimientos craneales causantes de desordenes orgánicos.

Fue W.G. Sutherlans quien abrió a la osteopatía la posibilidad de tratar el desorden mediante lo que se dio en llamar la terapia craneosacral que escucha los mensajes sutiles del organismo, detectando las zonas congestionadas o con resistencia, los patrones de tensión y los desequilibrios. Un impacto emocional por ejemplo, puede contraer un tejido del mismo modo que un golpe y dependiendo de la intensidad y de la situación del sujeto, el agarrotamiento perdura y afecta no solo al tejido o al órgano, si no que repercute en todo el organismo. Desde la movilidad craneosacral el terapeuta puede detectar el desequilibrio e inducir la relajación de la tensión acumulada de forma que el organismo se estructure naturalmente de nuevo hacia el orden y la autoorganización.

El fosfeno y la osteopatía

Osteopatía dinamizada y amplificada con fosfenos

En cualquier caso, la osteopatía, sea mediante una actuación osteopática de reequilibro mecánico directo, por ejemplo actuando sobre una disfunción de la columna vertebral, una cadena muscular, una víscera, una articulación o bien con un trabajo más sutil de recuperación de las inhibiciones de los movimientos craneales, el osteópata trata holísticamente al paciente y necesita conectar con el cuerpo del mismo, en una especie de bucle energético entre el suyo y el del sujeto que está tratando. Todo ello requiere sensibilidad, percepción y comunicación.

Es posible con las técnicas desarrolladas por Dr. Lebebure Methods, crear una ebullición sutil de percepción consciente mediante la sublimación de nuestros sentidos, en presencia de la cual nuestro rendimiento cognitivo, nuestra empatía, nuestra emoción y nuestro espíritu, se sobredimensionen e incluso se exterioricen alcanzando y tocando la realidad que nos rodea, en el caso de la vista, a ese elemento sutil lo llamamos fosfeno.

Es fosfeno es una luz interior que surge tras la observación fija de un punto de luz adecuado, la lámpara fosfénica, una luz que podemos ver proyectada ante nosotros y que en el caso del osteópata, puede posarse en una zona en desequilibro del paciente y vehicular la información que se quiere transmitir, modificando el estado de la zona tratada de forma casi inmediata.

Eso es así porque el Fosfenismo ha descubierto lo que se podría definir, como personalmente me gusta denominar, unos ecos neurológicos, los fenos, que son los homólogos sutiles de los sentidos, sus equivalentes conscientes, la información que estos fenos nos ofrecen es un mezcla de la emoción implicada en el sentido, de su percepción cognitiva y de su percepción sutil; en un feno sentimos y vivimos los tres mundos unidos en una espléndida destilación de la información que los sentidos nos ofrecen y un profesional del la salud, es decir, del equilibrio, puede transmitir esa información desdoblada del sentido hacia su paciente restituyendo el orden.

El terapeuta además de aprovechar la proyección de su luz interior, puede sumergirse en ella para transmitir con su motricidad los estímulos sutiles adecuados para restituir el orden, entrando en un estado supraconsciente que le permite la máxima percepción y energía para dirigirla a la sanación.

En definitiva el fosfeno acaba permitiendo la transformación de la energía de la luz en equilibro emocional y en fuerza mental además de en conciencia sutil, y todo ese caudal excepcional se ve transmutado en sanación, revirtiendo la entropía en entropía negativa.

El osteofeno es el feno vinculado con el esqueleto, tradicionalmente en el mundo iniciático se relacionan los huesos con el espíritu pues es la parte del cuerpo que pervive miles de años y están presentes en todos los ritos de resurrección que por cierto, viene precedida de la muerte y el descenso al caos, para luego renacer a una nueva vida más consciente. Muchos yoguis provocan con sus danzas y con ejercicios muy específicos, una vibración del esqueleto, que consigue al producirse a un ritmo muy concreto, entrar en el feno del esqueleto, momento en el cual se produce la experiencia del éxtasis.

Dinamizar la osteopatía con fosfenos

El fosfeno es una maravillosa herramienta para el profesional de la osteopatía

El esqueleto simboliza la raíz de vida, la base desde la cual surge la sangre. Es una concepción extremadamente arcaica pues se origina en las culturas de los pueblos cazadores en oposición a pueblos agricultores que en sus iniciaciones evocan al embrión en relación con la madre tierra, fuente de la vida, en donde el cuerpo humano es una semilla que germina. Durante la existencia terrena la raíz, el esqueleto, se viste de carne y vísceras que acaban desapareciendo con la muerte, quedando solo los huesos, la esencia. Los chamanes en sus viajes extáticos vuelven a la fuente tras la muerte mística para así revivir con una visión más limpia y consciente, encarnando de nuevo el esqueleto. Es por ello que se ofician simuladas desmembraciones que acaban con la muerte y posterior resurrección del iniciado, curiosa homología con el mito de Osiris y del Meriah hinduista. La relación del esqueleto con el eterno espíritu se remonta a la noche de los tiempos. Así no es extraño que el trabajo osteopático sea como la piedra que rompe la quietud del agua del estanque de nuestra realidad, aflorando ritmos ocultos en oleajes emocionales escondidos en el origen de nuestro ser.

La significación de osteo es hueso y del sufijo patía, sentimiento o afección, así como de costumbre vamos en el tren de las ideas y a menudo no recodamos de que estación salió, la osteopatía trata el sentimiento o afección de los huesos; cuando en una ceremonia de iniciación se incorpora el hueso como vehículo para un nuevo renacer se simboliza la vuelta al orden, el viaje de vuelta entrópico que nos lleva al origen, al equilibrio. En el momento en que un profesional de la osteopatía trata a un paciente conecta globalmente con todo su sistema que soporta las tensiones y las afecciones producidas por las emociones o los golpes de la vida, que por muy físicos que pudieran parecer son homologías de sentimientos que fecundan el desorden.

De modo que ayudarse del feno, el fosfeno por ejemplo, en un tratamiento osteopático es poco menos que bucear en la corriente vital del paciente abriendo todas las posibilidades terapéuticas imaginables, porque el fosfeno doble sutil de la vista, permite ver, pero también porque en su presencia todo el ser del terapeuta y obvio, del paciente, dinamizan y potencian sus capacidades de un modo exponencial. En ciertas experiencias de proyección del fosfeno, si varios sujetos proyectan su fosfeno sobre un sujeto que actúa como receptor o pasivo, se suele observar que no se aprecian diversos fosfenos, todos los sujetos activos ven un fosfeno pero mucho más grande que el suyo habitual. La luz, literalmente une y depura, además de potenciar y dinamizar, se producen en los ejercicios de proyección que se realizan en los cursos de Fosfenismo, una corriente de información entre las personas que practican con el fosfeno, que lejos de ser subconciente, es supraconsciente y por la cual transitan sentimientos e información que siempre es estructurante y creadora de paz y armonía, de hecho nada distinto a lo que instintivamente todos sabemos, que la luz guía y desvanece las sombras, en definitiva permite ver, en el caso del fosfeno, el otro lado…

Invito a los profesionales de la osteopatía a sumar sin modificar nada de lo que incumbe a su técnica terapéutica, solo se trata de incorporar la manifestación de su luz interior.

La osteopatía y el Fosfenismo

Quim Vicent: osteopatía y fosfeno

Nuestro agradecimiento a la Clínica Arvila y en especial a Quim Vicent por la generosidad de dedicar su tiempo a explicar su trabajo de osteopatía con la suma de la luz.

Francesc Celma i Girón