Polly Wiessner en la revista PNAS y el Fosfenismo

Polly Wiessner en la revista PNAS: fosfenos con el fuego

Polly Wiessner en la revista PNAS: conversaciones alrededor del fuego, fosfenos

Vengo de leer un pequeño artículo de Josep Corbella en la Vanguardia titulado De qué hablamos cuando hablamos de noche sobre un estudio de  Polly Wiessner en la revista PNAS.  En el artículo de Polly Wiessner en la revista PNAS se hace referencia a las investigaciones de la Universidad de Utah en EE.UU. comparando las conversaciones que tienen los bosquimanos de Tanzania y de Namibia durante el día y durante la noche alrededor del fuego. Como en Dr. Lefebure Methods sabemos lo que pasa en nuestro cerebro, en nuestra emoción y en nuestro espíritu, cuando miramos la luz, me parece estimulante que la comunidad científica no haga más que enfatizar que desde el origen de la humanidad se ha mirado la luz, aunque todavía presten atención a lo que se hace con la luz y no a lo que la luz hace…

Polly Wiessner en la revista PNAS argumenta que durante el día las conversaciones giran alrededor de las relaciones sociales la búsqueda de alimento y las bromas que ayudan a la cohesión social. El caso es que el estudio determina que durante la noche, las charlas alrededor del fuego, cambian totalmente y giran en torno a los símbolos y el mundo mítico además del mundo espiritual. La antropóloga Polly Wiessner en la revista PNAS dice literalmente: hay algo en un fuego en medio de la oscuridad que une a las personas; es un momento de intimidad, para compartir información social, para distraerse, para compartir emociones y añade lo que pudo favorecer, a lo largo de la historia de la humanidad, el desarrollo de capacidades cognitivas para formar comunidades con personas que no están en un mismo lugar, pero están en nuestras mentes.Polly Wiessner en la revista PNAS: fosfenos con el fuego

¿Qué hay en el fuego que propicia el puro pensamiento simbólico y la comunicación más fina entre las personas? Polly Wiessner en la revista PNAS añade: También hay cantos y bailes, lo que estrecha los vínculos en los grupos. La visión de Polly Wiessner en la revista PNAS del fuego los ritmos y los bailes es la de una primitiva red social que permite crear un espacio de comunicación, especial, pero ¿qué lo hace especial?

Algo maravilloso sucedió cuando el hombre descubrió el fuego, se hace difícil imaginar lo fantástico que debió ser, desde mi punto de vista mucho más determinante que el descubrimiento o el desarrollo de la capacidad de manejar herramientas pues el fuego se vinculó desde el primer instante con una mejora excepcional de la seguridad y la comodidad de todo el grupo por no mencionar el total cambio también en sus costumbres alimenticias. En cualquier caso el reto fue conservar el fuego además de producirlo y transportarlo. La película de Jean-Jacques Annaud En busca del fuego ejemplifica, entiendo que con enorme exactitud, la importancia del suceso y el mimo que se debió aplicar para que el fenómeno se hiciera reproducible. Es pues obvio que desde hace al menos 600.000 años a.C. en Chu-hu-tien la prueba más antigua de la existencia del fuego manejado por  homínidos aunque posiblemente fuera un proceso muy anterior, la historia del hombre se ha desarrollado alrededor de fuego, es claro pues que el fuego es importante pero, otra vez, ¿qué lo hace especial? ¿Qué provoca la mayor ideación y simbolismo cuando está presente? … COMPARTE Y CONTINÚA LEYENDO EL ARTÍCULO.

Las conversaciones nocturnas tienen que ver con relatos de historias, con personas que no están presentes pero forman parte de una red social más amplia, y con pensamientos sobre el mundo espiritual. Concluye Polly Wiessner en la revista PNAS tras 40 años de trabajo.

La luz es la clave y Dr. Lefebure Methods lo lleva diciendo desde hace 60 años cuando se mira el fuego, una fuente de luz fijamente en definitiva, se produce una luz interior que podemos ver en nuestro campo visual a la altura del entrecejo, por cierto punto vital para todas las culturas y tradiciones del planeta,  y que va cambiando de colores hasta su extinción, el sol interior creado tiene relación directa, es decir, sus colores ritmos y tiempos, con el estado mental, emocional y sutil del individuo que los realiza, de hecho es un espejo mediante el cual podemos vernos desde dentro y una puerta a nuestro espíritu, aunque eso no es todo, llevar la luz a nuestro interior produce una activación neuronal, emocional y sutil fabulosa, transformando en definitiva, la energía primigenia, el fuego, su luz, en conciencia e inteligencia.

Artículo de Polly Wiessner en la revista PNAS

Polly Wiessner en la revista PNAS: fuego y pensamiento simbólico, fosfenos

Llevo años escribiendo al respecto y todavía me impresiona la profundidad del razonamiento, aunque lo más sorprendente es que es verificable en 3 minutos por cada uno de nosotros, generando, así le llamamos, un fosfeno, un sol, una luz, que inunda nuestro cerebro. Mirar el fuego el  sol, la luna, el cielo luminoso, las estrellas, etc. es algo que el hombre lleva haciendo desde que es hombre. Tengo la certeza de que ese es el salto de ser un animal a un ser humano consciente y que lo observación de la luz es la que hace que su cerebro se desarrolle y mire de frente a su espíritu sacralizando la caza, los elementos, etc. como vehículos del mismo.

Como ya comenté extensamente en Los señores de la luz: Es imposible mirar al señor de los señores: la luz, sin generar fosfenos, y los fosfenos están indefectiblemente ligados al desarrollo de la inteligencia, el equilibrio en la emoción y la conciencia del espíritu.

Entonces, para nosotros no es sorprendente que los bosquimanos de Tanzania y Namibia compartan alrededor del fuego sus historias más conscientes y simbólicas, de hecho es el lugar donde atávicamente se desgranan los mitos. El mito nos relata una historia ejemplarizante de un acontecimiento primordial ya sea cosmológico o humano; es un hecho sobrenatural el que narran, sagrado, en el que se fundamenta la realidad actual así el mito tiene como avalador de su realidad sagrada la situación actual, es decir, si hablamos del mito de la muerte, la muerte misma atestigua que el mito es verdadero pues ella existe.

Un  ejemplo entre cientos podría ser el de un ritual tibetano primitivo: Como ha sido transmitido desde el principio de la creación de la tierra, así nosotros debemos sacrificar… Como nuestros antepasados hicieron en los tiempos antiguos, así hacemos hoy. Mathias Hermans, The Indo-Tibetans o bien en ciertos rituales hindúes: Debemos hacer los que los dioses han hecho en un principio, Satapatha Brâhamana, VII, 2,1,4. El mito en definitiva, ejemplariza desde lo sagrado y primordial para marcar los pasos del devenir, es pues un retorno al origen al nacimiento de una manifestación, la evocación de la creación de una realidad actual.

Uno de los mitos más extendidos es el de la renovación del mundo; los ciclos cosmológicos marcan el paso de los reinicios, de las oxigenaciones a las que el mundo se somete regularmente y en ese contexto las fiestas del año nuevo son una restauración mítica de los orígenes, el mundo se desgasta por las acciones y la muerte de los seres que lo habitan y debe repararse para fortalecerse en un eterno retorno. Renovación del mundo y de la vida para volver a la plenitud inicial.

En ese contexto la imbricación del tiempo circular con la cosmogonía es tal que en muchas culturas se utiliza la misma palabra para designar el mundo y el año. Entonces la relación del mito con el sol, la luna y las estrellas, elementos que marcan el tiempo circular y alimentan el mito fundamental del origen del mundo es obvia, todo ello explicitado siempre alrededor del fuego. El estudio se ha realizado con los !Kung pero Polly Wiessner en la revista PNAS aclara que viven de cazar y recolectar y que durante el 99% de nuestra evolución, así es como vivieron nuestros ancestros.

Dicho de otro modo durante el 99 % de nuestra evolución los hombres han explicado historias sobre elementos de luz alrededor de la luz… Ah por cierto, recordando la cita anterior de Polly Wiessner en la revista PNAS: También hay cantos y bailes, lo que estrecha los vínculos en los grupos, no hay más que detenerse en la explicación a través de la activación neuronal que producen realizada por el Dr. Lefebue Methods, por ejemplo el balanceo y la neurosincronización para tener la certeza de que la triada luz, ritmo y balanceo es el puro origen del salto evolutivo del hombre. Polly Wiessner en la revista PNAS constata lo que se hace con la luz pero sé que la clave está en dar el paso y cambiar el orden, es decir, constatar lo que la luz hace…

Puedes ver el artículo de Josep Corbella sobre el trabajo de Polly Wiessner en la revista PNAS aquí.

Luz, ritmo, balanceo

Islamic Mysticism Sufi Zikr Circle: Polly Wiessner en la revista PNAS

Francesc Celma i Girón