Chamanismo curso en Mataranya

Carmen: chamanismo curso 2013

Carmen: chamanismo curso del 2013 en Matarranya

Lo primero que quiero resaltar ante todo, es que todo esto no sería posible sin Francesc. Su dedicación a todos; siempre está en el momento oportuno, guiándonos, explicando todo de una manera sencilla, con mucho cariño y gran profesionalidad. Gracias Francesc. El conocer el Fosfenismo y a ti ha sido VITAL para mí. Matarranya, lugar mágico. La espera de un curso donde el año anterior se había producido el milagro de volar. ¿Pero, qué pasaría este año? No creía que nada pudiese superar el año anterior… Pues sí, fue el nacimiento del ser, Carmen.

En días anteriores, estaba muerta por mis miedos, pero llegué a la plaza de la Fresneda, lugar de encuentro, compartiendo besos, saludos y algún que otro abrazo de esos que no se olvidan. Había gente que había calado en mi corazón el año anterior.

Subimos a la ermita de Santa Bárbara donde empezamos el trabajo. La puesta de sol fue espectacular, pero yo sólo tenía la mente puesta en la piedra donde convergen tantas líneas telúricas, y donde el año pasado, sentí que me escuchaban ancestros y energías del universo. Me separé para que todos fueran bajando. Me quedé sola y gritando, abriendo mis brazos, les dije: estoy aquí, gracias, gracias, gracias, por lo que me habéis dado. Ayudadme a saber quien soy, cual es mi esencia, quién es Carmen y poder recoger mi fuerza. Pedí creo que mucho, pero a la vez, sólo me salía gracias, gracias, gracias.

Masmut, esas montañas mágicas, movieron en mí, mis primeros pasitos en este caminar de la conciencia. Bajé sola, sintiendo los árboles, las montañas y las águilas. Francesc ya traía los grupos hechos y por casualidad (no existen las casualidades), yo estaba en el de Meky, de la que al año anterior había aprendido mucho y de muchas maneras (Campanilla, que grande eres).

chamanismo curso 2013

De este curso me llevo la generosidad, el hacerlo lo mejor posible en beneficio de tu compañero; eso es muy grande y es un gran aprendizaje, y sin esperar nada a cambio, pero es ahí donde empieza el cambio, el verdadero cambio. Nada me importaba si no lo hacía perfecto; hacía lo que podía, con gran amor, y esperando que aquellos para los que era su primer curso, fueran sus vivencias lo más importante y se marcharan de Matarraya con la sensación de que fue su gran curso. No quería dejar condicionarme en el Masmut por lo que había sentido el año pasado; quería abrirme sin más, y sorprendentemente, aquel gigante que era yo, se acercó a las montañas y tocó su cima y empezó a sacudirse y las piedras de su cuerpo empezaron a caer. Después del ejercicio me sentí ligera, dejando atrás pesos innecesarios. Al subir el camino, empecé a recitar lo que fue mi frase en todos estos días: gracias por poder estar aquí y ahora; este es el momento; este es el segundo.

Vino la Coveta con mis sentidos amplificados, dando gracias a cada paso que daba hacia arriba. Tenía ganas de entrar y trabajar en la oscuridad. Allí estaba la Piedra de Poder. Sentí el OM fuerte y vibrante. Ante tanta oscuridad estaba a gusto. Fue cuando viví el poder moverme por la cueva con soltura; una mano me dio la piedra de poder. Al cogerla me di la vuelta y vi a una niña de uno o dos años; allí estaba sola, asustada; era monísima. La cogí en mis brazos bien fuerte y sujetaba su cabeza y su espalda para poder correr sin que se hiciera daño. Le miraba a la cara y le decía que no tuviera miedo, que siempre estaría conmigo, que no la dejaría. Fuimos hasta la puerta de la cueva pero no podíamos salir; la puerta estaba cerrada. Lloré y grité, pero luché por salir. empujando la puerta la puede romper y pudimos salir y allí estaba un rayo de sol, dando calor a mi corazón; ahí estábamos las dos y el calor de la luz. ¡Cómo lloré de alegría!; mis carcajadas eran imparables y una felicidad inundó mi corazón. Gracias pequeña y gracias Francesc por estar ahí.

Bajando el camino estaba feliz y a la vez cansada. Necesitaba un tiempo para asimilar lo que había pasado. Hay alguien a quien le sonará mi frase, y es muy cierta: en la oscuridad, siempre hay un punto de luz, síguelo. Aunque ahora no lo veas, lo hay, te lo prometo.

Subiendo a la cueva de Santa Magdalena, mi mantra fue el mismo. Necesitaba estar sola. Allí, Francesc nos explicó que el trabajo iba a ser calmado y tranquilo. En este trabajo de ancestros y animal de poder, cuando estaba de pasiva, sentí como en mi barriga albergaba un bebé, una niña risueña, calmada, chupándose el dedo. Estábamos las dos tranquilas. Con los ojos del águila podía ver el paisaje. Me despedí de la cueva con un gran agradecimiento a lo que a mí me había ofrecido y a lo que mis compañeras habían sentido y vivido.

Tendría que grabar Francesc las caras del viernes por la tarde para ver la transformación que se ha producido durante el fin de semana. En Santa Bárbara, trabajamos con Bruno la convergencia ocular y las tensiones estáticas con Francesc, al centro de la galaxia; estábamos todos cogidos de la mano y la fuerza de uno, ayudaba al otro para poder volar todos juntos. Al bajar me quedé rezagada en la piedra maravillosa y grité a los ancestros y a las energías del universo gracias por recoger la esencia de Carmen desde que empezó a existir en mi barriga y por rescatar a la niña asustada de la cueva. Cuando llegamos a Oscar, Francesc hizo una meditación donde reinaba la gratitud, el recuerdo de todos los sitios por los que habíamos pasado y que nos habían acogido, permitiéndonos formar parte de ellos. Bruno, espero que no dejes de venir al Matarranya; tu presencia nos ayuda a todos.

Todo esto no hubiera sido posible tampoco sin el grupo de las dulces: Meky, Julia, Nuria y Esperanza, que con gran voluntad y cariño, hicieron los ejercicios, dando todo lo que teníamos en favor del pasivo. Desde aquí, os mando una abraçada, como solíamos hacer cuando dejábamos un lugar uniendo nuestros corazones; Os añoro mucho también. Toni, eres un crack.

Siento que he dado un pasito más este año. Cada uno empieza desde un punto. Me queda una eternidad, pero lo importante es el paso. Ahí estoy, desde que se unió un óvulo y un espermatozoide. Chamanismo curso del 2013, Matarranya, maravilloso.