Testimonios chamanismo de luz

Teresa: testimonio chamanismo de luz

Testimonios chamanismo de luz 2013

Teresa

Quisiera contar mi experiencia en el curso de chamanismo de luz en Matarraña, en ese sentir de las prácticas intensas y productivas que hicimos. Agradecer a todos mis compañeros, al lugar, a Bruno y Francesc por contribuir, en equipo, a ese despertar de conciencia. En cada una de las prácticas, se activaba algo en mí, que cada vez era más acusado y evidente. Sentía el latido, contracción y expansión en el entrecejo que iba y venía. Ya en Masmut, con sus montañas y arboledas que se fundían con nosotros, en ese lugar y haciendo de activo, ante mí se presentaba un puerta blanca dorada, llegue a ella y no la abrí, después seguían presentándose puertas de diferentes formas, de madera, que tampoco abrí.

Por la tarde fuimos a la Coveta. Al llegar allí, el ambiente estaba raro; en la puerta maderas quemadas y cenizas, restos de un rayo que había caído días anteriores. Pero en mi estaba la idea de entrar y vivir la experiencia, gracias a Ana que me dijo lo adecuado para sentir que tenía que pasar. Cuando entré el olor molesto y me provocaba tos. Ocupamos un lugar con mi grupo, me puse de pasivo desde el inicio y nada más tumbarme tuve un ataque de tos que me impedía respirar. Gracias Doris, a Eduardo de México y a todo el grupo que me ayudaron a superarlo. Me quedé y me puse de pasivo. Un calor inmenso subía por toda la columna, como una ráfaga a la cabeza, se quedo concentrado dentro de la cabeza, como un puño. Después de unos segundos, no sé bien, aparece una luz en la oscuridad y después puntos de luz. Como el cielo estrellado, una luz diferente, reflectante, cálida, que lo envuelve todo. A su vez un tubo de luz blanca, en la cueva, que conecta con el cielo estrellado, como si se suspendiera en el vacío. Me sentí acompañada, con calor y sin miedo. Allí estábamos todos .Cuando cerraba los ojos, seguía habiendo luz, dejándome una sensación constante de iluminación y tranquilidad.

A la mañana siguiente en la cueva de la Magdalena; Al llegar era una sensación extraña por un crucifijo que había colocado y no me gustaba, pero poco a poco se aisló, y parecía que no estaba en ese lugar. Cuando terminamos la práctica, nos pusimos todos de activos, en círculo, en el centro de pasivos nuestros compañeros de Brasil, México y Noruega. La energía entraba con una tremenda rapidez, como una espiral rapidísima, rápido más rápido hasta que entró en un espacio donde no había nadie, ni yo, todo era lento, flotando y aparecen muchas luces, como estrellas, con reflejos en los puntos cardinales, la cueva se llenó.

En el Salt, estando de pasivo, mi cuerpo se expandía desde el abdomen, una fuerza enorme tira de mi tórax hasta casi sentarme y después caigo y como un remolino abro un espacio en la tierra, aparecen raíces que salen de mi y se extienden, rápidamente en la tierra, siento la humedad de la tierra y el calor que las envuelve, después, siempre con rapidez, brota un árbol, que asciende hacia el cielo luminoso y brillante. Me emocionó enormemente, una tremenda gratitud me lleno totalmente.Chamanismo de luz curso de Fosfenismo

En la última práctica, enlas piedras de la Fresneda, mirando el horizonte con el viento acompañándonos, practicando la mirada convergente, se activó mi paladar, fosfenos en el paladar, mucha salivación y contracción desde el entrecejo hasta el interior del cerebro y salía por la zona occipital como rayos, inspiraba con más frecuencia y notaba como pequeñas contracciones en mis pulmones. Terminamos la práctica toda unida, creando el doble. Maravillosa la sensación al estar unidos la fuerza para dar el salto y viajar, al sol, entrar en los agujeros solares y sentir vida en su interior.

Como cierre y despedida visitamos a Oscar, ese árbol que nos acoge a todos, todo el trabajo realizado y nos da esa firmeza que necesitamos para seguir adelante. Sintiendo sus raíces, la tierra, vi un bulto gris entre las raíces, al acercarme vi que era yo, la destape, era como salir de una tumba, y nos fuimos por un camino.

Pero la experiencia más intensa fue la mañana siguiente. Había quedado con un compañero para que me hiciese un masaje de reflexología podal y algo de metamórfico, al trabajar el pié izquierdo, sentí una presión muy fuerte en el entrecejo y luego una explosión de luz blanca y dorada y rápidamente de manera consciente, entré en unos desfiladeros de luz y luz, aparecían figuras religiosas que se difuminan rápidamente. Aparece una figura geométrica, dos triángulos invertidos, creo que es el merkava, lleno de luz, estaba arriba de una pendiente y seres transparentes que iban hacia él.
Rayos inmensos salen de él y van al mar donde se expanden como ondas de colores que se juntan haciendo que el agua se junte como formando una esfera.

Una manguera, como la de los aviones, transparente, en una parte de la tierra que comunica con el vacío. Lo mejor; no tener emoción, la buscaba pero no la encontré. Experimente una salida de mi cuerpo de forma consciente, cuando no sabía que se podía hacer. Saber que el AMOR, va mucho más allá de lo que creemos que es, sin emoción como tal y sin límites, como un estado. Chamanismo de luz en Matarranya, curso de Dr. Lefebure Methos: espectacular.