Curso de chamanismo en Matarranya 2014, de Dr. Lefebure Methods

Curso de chamanismo en Matarranya 2014. Genma

Curso de chamanismo en Matarranya 2014. Tengo muchos nombres y ninguno es verdadero

El conjunto de mi existencia actual, en este mundo y dimensión, es la suma y resultado de mis existencias anteriores en otras formas, mundos y dimensiones. El nombre con el que me doy a conocer ahora, no es verdadero, sino una identificación hacia los seres con los que comparto este mundo y esta dimensión. En cada una de mis existencias anteriores he tenido un nombre, incluso apodos y ninguno de ellos era un nombre verdadero. Con tu permiso Francesc, y bajo mi sentir, yo digo tengo muchos nombres y ninguno es único ni completo.

Revivir experiencias de vidas anteriores, admitirlas, integrarlas y agradecerlas. Admitir lo que fui, lo que hice, transmutarlo y estar en paz conmigo misma. Liberar la emoción de la culpa arrastrada durante tantas existencias y que tanto daño me ha hecho. Admitirme lo que soy y cómo soy. Conectar con mi espíritu de otra forma y dejar sitio consciente al recuerdo de mis otras existencias. Este ha sido mi trabajo este año en el curso de chamanismo en Matarranya 2014. La experiencia vivida en la ermita de la Magdalena este año en el curso de chamanismo en Matarranya 2014, me ha dado parte de esta información de mis ancestros. Mi vida actual ha dado un giro y comienza un nuevo cambio.

Francesc dice: el curso de chamanismo en Matarranya cambia la vida. Efectivamente con el curso de chamanismo en Matarranya 2014 yo lo puedo corroborar. Del curso de julio de 2013 (mi primer año en el curso de chamanismo de luz en la naturaleza) a julio de este año, curso de chamanismo en Matarranya 2014, me han pasado tantas cosas que podría escribir un libro. Ha sido un año en el que he ido soltando  ataduras que me aferraban a un diseño de vida social estipulado. El año pasado al finalizar el curso Francesc me dijo algo así te he soltado cadenas, ahora depende de ti. En ese momento no entendí lo que me decía. De hecho, mi mente ni procesó la frase. Ahora cuando hago recuento de estos 12 meses, aflora a mi memoria esa frase que me dijo. Como rescatándola del baúl de las cosas pendientes, la frase toma cuerpo y conciencia. Efectivamente, este año he soltado cadenas que me han permitido avanzar hacia mi propósito de vida.

Cuando nos damos permiso interiormente al cambio, queremos que este cambio nos llegue rápido, sin esfuerzo aparente y disfrutando del camino para alcanzar ese cambio deseado. Esto sería lo ideal. Sin embargo, nos ponemos trabas, inconvenientes y tropiezos para no salir de la zona de confort que conocemos y vivimos en el día a día. El Universo dispone y el hombre elige. Cuando el Universo mueve ficha toda resistencia a salir de esta zona de confort se hace dolorosa. Y ahí es donde se observa la voluntad de elección. Si la elección es la correcta, el camino es fácil y seguro, todo fluye de una manera cómoda. Tener la opción de desengancharte de algo que ha formado parte de la vida es inimaginable, forma parte de la vida misma y por ello no pensamos en la posibilidad de desprendimiento. Si el Universo mueve ficha, ha llegado el momento de soltar los apegos y liberarse con Amor.

Si el curso del año pasado me pareció impresionante, de este curso de chamanismo en Matarranya 2014 no esperaba mucho menos. Quizá porque tenía unas expectativas muy altas puestas, al principio tuve una ligera decepción conmigo misma de mi sentir en el curso de chamanismo en Matarranya 2014. Llegué a la Fresneda con un estado emocional muy alterado. Serios problemas familiares ocupaban mi mente. Tremendo stress que derivó en problemas físicos digestivos, como no podía ser de otra manera. El intestino, el segundo cerebro, donde se anclan las memorias ancestrales. No es casualidad que mi tema de trabajo de este año haya sido la conexión con mis ancestros.

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Experiencias: curso de chamanismo en Matarranya 2014

El viernes 25 de julio, curso de chamanismo en Matarranya 2014, en el mirador de Santa Bárbara, estando de pasiva tuve una experiencia muy reveladora de un gran cambio en mí. La sutileza de los cambios, a veces no la apreciamos. Sin darnos cuenta entran a formar parte de la nueva vida, integrándose dulcemente. Un ejemplo de ello, es o era el miedo que yo tenía a las arañas. Era auténtico pavor. El solo hecho de pensar en ellas me encogía el estómago y el corazón. Tener cerca una araña y verla, a veces me producía taquicardia.

Recibiendo la energía del grupo, me vi y me sentí cabalgando sobre un caballo blanco, el viento me daba en la cara, gran sensación de libertad y felicidad, plenitud. El caballo se para, gira la cabeza, me mira y me dice te estábamos esperando, has tardado. Mantengo la mirada en el caballo y ante mí este se transforma en una enorme y gigantesca araña peluda del tamaño del caballo. Yo montada encima de esta supertarántula. Sus ocho patas empiezan a correr, a cabalgar. Yo dirijo y domino todos sus movimientos. La araña y yo somos Uno, como antes lo era con el caballo. La araña se para, gira la cabeza, miro sus múltiples ojos. Ante mí se transforma en un enorme y bravo toro negro de cuernos afilados. El toro arranca a correr, yo encima de él, dominando sus movimientos. Unos minutos después se para, gira su cabeza, me mira y dice ya está. Las arañas y los toros son los animales que más miedo me dan, o mejor dicho me daban. Ahora me paro delante de una araña, la veo, la contemplo y observo su hermosura. Hace unos días estuve en una finca con reses bravas y yo tan tranquila. En otro momento ni se me hubiera pasado por la cabeza ni acercarme siquiera a la valla de la finca.

En el mirador de Santa Bárbara este año en el curso de chamanismo en Matarranya 2014 y siempre la puesta de Sol es espectacular. Hacer fosfenos con el ocaso del Sol me recarga de energía y una tranquilidad empieza a inundar mi Ser. Los ejercicios continúan con los compañeros. Sol, fosfenos, ritmo de sexta parte, la energía fluye. El pasivo sentado en una silla. Nosotros a su alrededor de pie en círculo. Tanta energía gira entorno al grupo que llega un momento que se convierte en un torbellino de puntos de luz en un movimiento espiral ascendente. Tanta energía me arrastra. Con los ojos cerrados tengo la sensación que todo gira, gira tanto que empiezo a perder el control de mi cuerpo, mis pies parecen que no tocan el suelo. Ante esta situación y al encontrarnos al borde del mirador, decido tumbarme en las rocas del suelo y esperar a que amaine un poco la rueda de la energía. Las siguientes proyecciones sobre los compañeros pasivos fueron muy intensas. En estas ocasiones, sentados en la silla, parecía que mi silla estaba en una montaña rusa.

El sábado del curso de chamanismo en Matarranya 2014, mi cuerpo amanece peor que el día anterior. El stress empieza a desaparecer pero se hacen más evidentes sus consecuencias físicas. Un revoltijo interior me adelanta el malestar digestivo que se me avecina, una gastroenteritis. Cuando llegamos a la zona de Masmut, me encontraba fatal. Quizá el ego, manifestándose a través de malestares físicos mostraba sus resistencias a perder el control, la fuerza y dejar paso al poder, al espíritu. ¡Cuántas limitaciones al cambio nos ponemos! El hecho es que me costó muchísimo centrarme. El parloteo mental no paraba y las autocensuras y autocríticas dominaban.  Además de los retortijones de tripa.

Pese a todo, la experiencia fue maravillosa. Proyectando sobre Ely, con balanceo vertical, noto presencias de entes de la tierra. Están ahí, delante de mí, delante de nosotros, a los pies de la Ely que está tumbada en el suelo. Nos contemplan. Es como si las caras visibles de las rocas y cortados que tenemos al otro lado del valle, si esas caras se hubieran convertido en Seres de forma humana, de tamaño de gigantes y del color de las piedras. También aparecen hadas de la naturaleza, hadas de las encinas, hadas de los pinos, hadas de los romeros, hadas de las mariposas, de las abejas….las veo. Sin embargo, creo que son productos de mi imaginación y de mi deseo de verlos, no les presto atención, nueva censura de mi mente. Para hacerse notar me mandan tanta energía, un empujón tan grande que casi me caigo de la silla en la que estoy sentada.

–    ¿Qué queréis de mí? – les pregunto. ¿En qué puedo ayudaros?
–    Danos a conocer y haznos perceptibles a aquellos que estén receptivos – me transmiten

Acabamos el ejercicio y veo a Rubén temblando, llorando de emoción, en un momento de expansión de conciencia. Se levanta a contemplar el espacio, a integrarse con las moles de piedra que tenemos enfrente. Un momento muy especial. Se le ve en plenitud. Cerramos el ejercicio en Masmut contemplando la hermosura del lugar, agradeciendo su acogimiento. Yo agradezco particularmente toda la información que se me ha transmitido, agradezco de corazón, a los arquetipos que se han manifestado. Mi mente sigue censurando, juzgando la situación, manifestándose de forma brusca en mi dolorido cuerpo.

La cueva de la Coveta es un lugar muy especial para mí y en el curso de chamanismo en Matarranya 2014 también lo ha sido. Me encuentro muy cómoda dentro de la Coveta. No noto ni el frío ni la humedad que todo lo llena. Me gusta su oscuridad y el silencio que allí reina. Este año en la Coveta encontré mi balanceo y ritmo cantarino del OM. Un OM envolvente, sonoro, nasal y vibracional en el paladar. Un OM poderoso que me incitaba a subir de volumen. Un OM continuo que me sorprendía los segundos que aguataba sin coger aire, cantándolo sin respirar. Qué fuerza, poder, energía y calor me transmitía. Metida en esa sonoridad y balanceo los ejercicios se me hacían cortísimos. Me molestaba cuando Francesc encendía las luces dando fin a la duración de cada ejercicio.

Estando de pasiva acudieron presencias oscuras que me zarandearon. No les tenía miedo. Es más hablé con ellas y les dije: sé que formáis parte de mí, sois mis miedos y sin vosotros no puedo existir, sois necesarios para mí y os amo. Las presencias se tranquilizaron y surgió la magia de adentrarme en la Tierra. Bajar a la velocidad del rayo al centro mismo de la tierra, al magma, para recibir mi piedra de poder, una dulce y preciosa aguamarina. El aguamarina me sorprendió. El año pasado en la misma experiencia me fue otorgado un cuarzo celestial. ¿tanto he cambiado yo como para necesitar cambiar de piedra de poder? mientras me hacía esta pregunta, emprendí el viaje de ascensión a la misma velocidad, cruzando todas las capas de la tierra, sigo subiendo, como un cohete y atravieso la atmósfera. Contemplo la Tierra desde allí arriba. Es el momento de volver, me digo. Un instante después me veo a la puerta de la Coveta, bajando por las escaleras, buscando mi cuerpo y fundiéndome en él. Estoy tumbada sobre la rejilla del suelo. A mi lado derecho veo a unos Seres de Luz que tienen aguamarinas en las manos. Les digo:

–    Seres de Luz, por el poder que tenéis, os pido que me ayudéis a superar estos problemas digestivos y físicos que tengo.

Sus manos se transforman en cinco piedras de dulces aguamarinas luminosas, cinco dedos que se adentran en mi cuerpo y recolocan mis órganos, lo mismo hacen con mi rodilla y cadera. Aprovechando el bienestar que empiezo a sentir, les pido que con su Luz azul toquen cada uno de mis huesos. Los huesos lugar donde se ancla parte del espíritu. Mi esqueleto se torna luminoso. Mi espíritu se ilumina con una Luz azul amorosa. Una sensación muy placentera me inunda. Gran liberación.

Curso de chamanismo en Matarranya 2014  experiencia y testimonio

Curso de chamanismo en Matarranya 2014 salto de dimensional

Domingo por la mañana, del curso de chamanismo en Matarranya 2014,  en la ermita de la Magdalena. Reunidos todos en la cueva de la ermita empezamos las prácticas. En el primer ejercicio me pongo yo de pasivo. En este caso vamos a profundizar en las sensaciones del animal de poder que ya se nos ha entregado. Tumbada en el suelo, pienso y evoco a mi animal de poder. Siempre pensé y sentí que mi animal de poder era el león. Un león grande con una frondosa cabellera. Me gusta el león y resueno con él. El año pasado, en esta misma ermita y haciendo el ejercicio de la búsqueda del animal de poder, me encontré con una enorme águila. Ahora tengo dudas de qué animal me acompaña, si el león o el águila.

Comienzan las proyecciones de energía de mis compañeros sobre mí. Veo el león, veo el águila. Me fijo de nuevo en el águila y luego en el león. Cambio el punto de mirada de uno al otro. No puedo elegir uno solo. Necesito a los dos. Les pregunto ¿qué cualidades me aportáis? El león me dice fuerza, poder y confianza. El águila me contesta: libertad y perspectiva, otro punto de vista y enfoque de las situaciones. Asiento con la cabeza e integro las respuestas en mí. Ante esas cualidades expuestas ¿cómo puedo elegir entre uno y otro? Es una dualidad imposible de resolver y de deshacer. Por lo tanto admito gustosamente a los dos.

Mi Ser se traslada a las paredes verticales de Masmut. Estoy arriba, al borde del precipicio. Contemplo el impresionante paisaje. Veo a mi animal de poder junto a mí. Es un Ser fantástico, el león y el águila se han fusionado en un solo cuerpo. Cuerpo de león, cabeza de águila, alas de águila, cola de león. Este nuevo animal se lanza al vacío y empieza a volar, a planear describiendo movimientos circulares concéntricos e ingrávidos. En este estado en el que el pensamiento es pura energía y la energía no establece ni tiempo ni lugar, en un instante me traslado encima de mi animal y como si de un jinete se tratara cabalgo en el aire encima de mi animal, planeando en valle. Noto la brisa y el sol en  mi cuerpo.

Esta sensación se integra en mí Ser. Entrando por los ojos y mi tercer ojo, fluye la energía de libertad, invade todo mi cuerpo y se traslada al cuerpo de mi animal de poder fantástico de tal forma, que la energía ya está unificada. Es tal la unión que la energía fluye de mí a mi animal, me arrastra en su integridad, imbuyéndome dentro del animal de poder. Ahora estoy dentro de él, soy Él, soy un león y un águila a la vez. Tengo la fuerza y la corpulencia del león y la ligereza y habilidad del águila. Siento como el león, veo y vuelo como el águila.

Siguiente escena, salto de dimensión.

Vuelvo al recuerdo de la experiencia vivida el domingo 8 de junio de este año. Esta escena es el resultado de la evolución de varios episodios de la experiencia vivida en marzo de 2013. Aquel día necesitaba superar un duelo. Empecé a hacer fosfenos y me puse un audio de meditación guiada sobre la abundancia. Mi Ser saltó a otra dimensión muy distinta a la que guiaba el audio. Estoy en un castillo y delante de mí tengo una enorme y gigantesca cobra desafiándome. Con tranquilidad y pasividad me encaro a ella.  Su respuesta fue engullirme, tragarme por su boca y notar como mi carne entraba y me deslizaba por el interior de su cuerpo frío, baboso, musculoso, asfixiante, oscuro, mortífero. Ahí me quedé atrapada durante mucho tiempo. Salí de la meditación con un ataque de ansiedad, la traquea cerrada sin poder respirar, el corazón latiéndome con una fuerza que parecía que se me iba a salir del pecho. La experiencia fue terriblemente desagradable. El recuerdo permanecía en mi mente y ahí ha estado durante semanas y los meses posteriores. Cada vez que cerraba los ojos en meditación volvía una y otra vez la experiencia. Los ejercicios diarios de fosfenos me ayudaron a poner Luz a ese túnel sin salida. Así, arropada por la energía de la Luz, mi Luz empezó a brillar. Unos meses después fui al curso de Matarraña. Allí, recargué las pilas. Los espíritus de los Lugares Sagrados me otorgaron mi piedra de poder y mi animal de poder. Con ellos y con la fuerza y confianza adquiridas en el curso, me he enfrentado a la cobra varias veces. Durante este año, he vivido experiencias muy fuertes. Ver cómo la cobra se multiplicaba, se clonaba, cada vez que yo pasaba por situaciones personales difíciles. Ver cómo estos clones se volvían a multiplicar entre sí y aumentaban en número y tamaño para demostrar su poderío sobre mí, rodeándome, riéndose de mí, mofándose, acosándome con intención de anularme, matarme y de que desapareciera. En una ocasión, la única salida que tuve en ese momento fue la de clavarme un puñal en el corazón para evitar que me matara la cobra. La experiencia fue muy dura. Al suicidarme, empecé a clonarme al igual que la serpiente. Aumentaba en número, pero mi Luz perdía potencia.

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Vidas pasadas y curso de chamanismo en Matarranya 2014

Ermita de la Magdalena curso de chamanismo en Matarranya 2014. Estoy en un lugar oscuro, semejante a una cueva. Es la nada. El espacio inter-dimensional. Frente a mi tengo a la cobra, multiplicada en decenas de decenas de cobras. Luz tenue, rota por el puñal de luz que empuño en mi mano derecha. Todos mis clones están a mi lado y detrás de mí. La tensión en la escena es terrible. La batalla puede empezar en cualquier momento. Pero algo no encaja en la escena. No estoy cómoda. Es más, cierta sensación de desasosiego me invade. Oigo mis pensamientos: No, no es esto lo que quiero. Al final he terminado haciendo lo que la serpiente quería, me he destruido parcialmente. Al dividirme aumenta mi fuerza pero pierdo mi poder, aumento en número pero disminuyo en esencia. No. Este no es el camino.

Unos instantes de reflexión mirando a la cobra primigenia o quizá un tiempo que semeja una eternidad y mi cabeza empieza a girar, ondas de energía me desbordan, tengo sensación de mareo. En el interior de mi cabeza, fluyen las emociones y conocimientos ancestrales como olas del mar rompiendo en un acantilado. Se derrumba un muro y surge una nueva expansión de conciencia.

Manteniendo la mirada en los fríos ojos de la serpiente asumo la profundidad y responsabilidad de mis pensamientos y le digo: te invito a que formes parte de mí. No lucho contra ti porque eres parte de mí. Te integro en mi existencia. Somos Uno y te Amo. Al decir esta palabras y sentirlas en mi interior, mis clones empiezan a replegarse a integrarse en mí de nuevo. Vuelvo a ser un solo Ser. Por su parte, en la serpiente, sus clones se esfuman como humo. Sólo queda una serpiente que al verme irradiar luz desde mi corazón cede su arrogancia extrema. La Luz del Amor es una energía hipnótica que adormece su maldad. Así la dualidad está armonizada. Ahora contemplo la cobra. Su tamaño ha disminuido, ya no es un gigante poderoso y desafiante. Está a mi misma altura, su volumen se ha transformado en un cuerpo semejante al mío. Soy yo misma con cabeza de serpiente. No. Un momento. Observo cómo su cabeza se transforma en mi misma imagen. Soy yo realmente con ojos amarillos de serpiente. Ante mí, contemplo mi doble oscuro. Ante mí, contemplo mi Ego. Somos Uno y te Amo. Somos Uno y me Amo.

El domingo del curso de chamanismo en Matarranya 2014 en la ermita de la Magdalena, la experiencia que tuve va a marcar un cambio muy notable en mi vida. Estando de pasivo un compañero, viví un salto a una vida pasada. Era tan real, tan lúcida, tan sentida. Identificarme con un ancestro de otra época, bajo las costumbres y creencias de aquel momento, muy distintas a las actuales. La escena avanza y se desarrolla según los recuerdos ancestrales. A medida que voy reviviendo la escena, el compañero que está de pasivo también interactúa. Me doy cuenta que a un pensamiento y sentimiento mío, el compañero reacciona con una respuesta física y emocional. Su llanto y su dolor van incrementándose. Estoy desdoblada. Una parte energética vive la experiencia de otra existencia y una parte material, mi cuerpo, vive el momento consciente de la cueva. Me veo y me noto aquí y allí. Con las creencias de aquí me avergüenzo de mí misma de lo que hice allí, me odio, me repudio, me rechazo a mí misma. Quiero morirme, quiero matarme ante semejante experiencia vivida en otro tiempo ¿cómo fui capaz de hacer eso? Mi parte lógica y analítica observa la situación, en busca de soluciones. Empieza mi diálogo interno: a ver, si estoy aquí y ahora es por algo y para algo. Si esta experiencia me ha sido dada es porque tengo la solución. La solución está en mí. Bien. Soluciones: rechazar la vivencia y seguir como estoy, con dolor y sin encontrarme o admitirla y agradecerla pese al sufrimiento que me resulta. Doy el paso. Me acepto con lo que fui, con lo que hice y el poder que tenía. Adiós al complejo de la culpa, adiós a la pobreza, adiós al complejo de inferioridad arrastrado durante tantas y tantas vidas. Entiendo que lo que hice es lo que me correspondía hacer y lo que se esperaba de mí. Así lo hice y no tengo que avergonzarme de nada. Soy la suma de todas mis vidas y existencias. Rechazar una de ellas es rechazar mi eternidad. Bien, entonces sólo me queda aceptarme como tal. Transformar el poso que quedó de la culpa, en el recuerdo del héroe. Sacar el héroe que también hay en mí. Toda existencia tiene su parte de recuerdo ancestral y su parte de recuerdo heroico, como el ying y el yang. Quiero sacar mi parte de héroe y transmutar estas emociones que me resultan tan desagradables. Invoco a mi Ser Superior Absoluto. Dispuesta a transmutar.

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Chak Mul: curso de chamanismo en Matarranya 2014

Ante mí aparece un Ser de luz, soy Yo. Su aspecto se reduce a un pequeñísimo punto de luz. De repente se expande como si de una explosión de tratara. El big Bang. Su onda llega a mí y se absorbe toda ella en la piedra de poder que llevo colgada al cuello. Su potencia atraviesa mi esternón, se concentra de nuevo en mi corazón en un pequeño punto de luz que pummm, se expande de nuevo súbitamente y remueve todos mis cuerpos, el físico que casi me tumba al suelo, el emocional liberando capas de censuras y de culpas, el mental quitando ciertas creencias limitantes y el cuerpo espiritual estableciendo un canal de comunicación más amplio.

A medida que surge este diálogo interno conmigo misma y esta conexión con mi Ser Superior veo que el compañero de pasivo empieza a relajarse y tranquilizarse. Acaba el ejercicio, todos los compañeros del grupo estamos muy conmocionados. Varios de nosotros estamos llorando sin parar y sin consuelo.

Cuando el pasivo empieza a contar su experiencia, algo en mí se remueve. No puedo parar de llorar. Lo que cuenta y su dolor es lo mismo que viví yo en la experiencia y muy parecido a lo que vivieron otros compañeros que también lo asienten. Todos formábamos parte de un grupo en otra existencia y dimensión. Cada uno con su función y propósito de vida, pero todos relacionados.

Pedir perdón a mi compañero de pasivo por lo que hice en la otra vida, fue reconocer y admitir el papel que cada uno de nosotros teníamos. Redimir ese pecado y liberar la sensación de culpa que nos quedó a todos. El Universo se hizo de Amor y estamos aquí por Amor. Tras el ejercicio entendí, la grandeza de Francesc y la maravilla de este curso de chamanismo en Matarranya 2014. Necesitábamos juntarnos los protagonistas de estas experiencias pasadas para liberar las emociones atrapadas de antaño. Francesc nos juntó en el grupo y nos dio el empujón energético que necesitábamos. Desde aquí mis reiteradas gracias al Maestro. Decir que tras esta experiencia yo iba como en una nube, que mi cuerpo energético lo notaba inmenso, no resulta extraño.

Por la tarde en El Salt, con el ejercicio del neumofeno, entraba en apnea sin darme cuenta. Largos segundos sin respirar, en vacío. Vacío y plenitud a ritmo de un segundo por lado. Estando de pasiva, noté cómo de mi ombligo surgía una fuerza que me unía al centro de la tierra, me anclaba a la roca sobre la que estaba tumbada, eran las raíces de mi árbol buscando el agua. De igual manera una fuerza poderosa a modo de tronco surgía hacia el cielo. La imagen de mi árbol de poder era semejante a la vivida el año anterior. Con una diferencia, en la copa del árbol había lindas mariposas de colores, unas surgían de dentro de la copa, otras mariposas acudían al árbol. Un árbol con vida, que da vida, alberga vida y atrae a la vida.

El Sol se oculta, la luz es tenue y la noche aparece con un manto inmenso de estrellas en el firmamento. Momento para contemplar la belleza que con cubre. Los compañeros del grupo comentamos nuestras experiencias del curso de chamanismo en Matarranya 2014. Rubén me pregunta sobre las anotaciones que tomé en Masmut. Leyendo mis apuntes y recordando los ejercicios realizados surgió un momento mágico. Nos dimos cuenta que los dos habíamos experimentado lo mismo, cada uno en su versión pero en el fondo era lo mismo. Cuando a mí los arquetipos me dijeron que les diera a conocer, es lo que pasó con Rubén. El tuvo contacto con ellos por primera vez en su vida y una expansión de conciencia surgió en él, derribando fronteras que hasta ese momento no había cruzado.

Lunes por la mañana del curso de chamanismo en Matarranya 2014 en el mirador de Santa Bárbara. El ejercicio de convergencia ocular, me ha gustado mucho este año. La tendencia natural que tengo a realizar convergencia ocular la potencié en este ejercicio. Dejé que mis ojos se juntaran más de lo habitual, forzando los músculos hacia adentro y hacia arriba. Cierto dolor acompañaba a la concentración. Esto unido a la entrada en apnea en vacío, crea una sensación de desprendimiento. Se me genera un fosfeno negativo que fluctúa al ritmo lento y casi inexistente de la respiración.

El siguiente ejercicio, tumbado en el suelo sobre las milenarias lanchas de granito, nos unimos por las manos y comenzamos nuestro viaje más allá de este universo y más allá de esta dimensión. La practica consiste en vincularte a una persona en el campo emocional y otra en el campo mental, bien para unirte más a ellas o bien para solventar algún tema pendiente. Busqué a personas con las que mereciera la pena trabajar este ejercicio. En aquellas en las que pensaba, no me resonaban, no me llegaba su vibración de forma adecuada en ese momento. Busqué y busqué y a la única persona a la que encontré fue a mí misma, en las distintas etapas de mi vida, desde mi infancia hasta la mujer que soy ahora, con mi niña interior, mis ancestros y mis héroes. Así pues, emprendí un viaje más allá de la tierra, más allá de la luna y del Sol, más allá de nuestra galaxia y del centro de la Vía Láctea, más allá aún de los límites inimaginables. Allá fui yo y toda yo, para reencontrarme, fundirme y fusionarme. Haciendo hueco a mi espíritu y permitiéndome que esté en mí.

Cerramos el curso de chamanismo en Matarranya 2014  en torno a Oscar. Una encima que desde su altura y majestuoso porte nos contempla como puntos de luz a sus pies. Su copa nos cubre y nos envuelve, otorgándonos un abrazo cariño de despedida. De igual manera, no olvidaré el abrazo que me dio Francesc al despedirme de él y agradecerle el magnífico curso de chamanismo en Matarranya 2014  vivido, pese a mis dolencias físicas. La gastroenteritis me duró nueve días, como los nueve meses de gestación. Empieza una nueva etapa en mi vida.