Curso de chamanismo renacimiento de Dr. Lefebure Methdos

Curso de chamanismo renacimiento, Matarranya 2015

Curso de chamanismo renacimiento. 2015 en Matarranya

Con este testimonio quiero compartir las intensas experiencias transformadoras que he vivido en Matarraña, curso de chamanismo renacimiento, hasta fundirme con el universo, hasta sentir que volvía a nacer y que yo soy mi lugar en el mundo y que el mundo vive en mí. A lo largo de siete días, la semana que duraron los cursos de Matarraña 1 y 2, en las que a veces parecía que el tiempo se parase y otras que corriese vertiginosamente, he experimentado infinitas vivencias que siento que me han cambiado para siempre. Procuraré seleccionar y resumiros aquellas que han vibrado con más intensidad, en el curso de chamanismo renacimiento.

La primera de la que quiero hablaros, se produjo en la ermita de la Magdalena, un espacio sagrado para todos los que hemos tenido la oportunidad de estar allí, el lugar te acoge como un útero materno, sientes su calidez nada más pasar el umbral del  arco que enmarca la entrada. Con gran respeto te colocas junto con tu grupo en el sitio en el que pasarás horas proyectando a cada uno de los compañeros ritmo y luz que alimentas haciendo fosfenos. Estaba verdaderamente ansiosa porque me tocará ser sujeto pasivo ya que desde que entré en la cueva, sabía que algo realmente importante iba a suceder y así fue, la experiencia que me deparó la Magdalena ha marcado un antes y un después en mi vida. Nuestro trabajo consistía en buscar nuestro animal de poder o los ancestros que debían  manifestarse de forma natural. Yo fui a por mi animal y poco a poco fui alejándome de la realidad material que me rodeaba, sentí ingravidez y empezaron a surgir sensaciones a borbotones, imparables, luminosas y finalmente apareció él, fue increíblemente mágico. Me miró con humildad y me pidió ser mi animal de poder. A pesar de su majestuosidad era todavía un bebé, de hecho un poco antes de que apareciera vi una forma ovalada que luego pude asociar con un huevo, conecté con él como si yo fuera un avatar y empezó nuestro viaje. Salimos de la cueva, la vimos desde afuera, sentimos el aire, la luz, volvimos a entrar y nos paseamos por todos sus rincones agradeciéndole a La Magdalena la inmensa e inefable felicidad que me embriagaba. Di rienda suelta a mis emociones y lloré, lloré porque la alegría y la sensación de plenitud eran inabarcables. Les di las gracias a mis compañeros y les dije que era lo mejor que me había pasado nunca. Esta sensación la he tenido a partir de la Magdalena (segundo día en Matarraña curso de chamanismo renacimiento) en cada una de las nuevas experiencias.

Por la tarde fuimos al Salt, un salto de agua y un riachuelo, que es un verdadero remanso de paz, que te invita a fundirte con la tierra para buscar tu árbol de poder al que normalmente vamos en el curso de Matarraña, curso de chamanismo renacimiento. Ya había tenido esta experiencia el año anterior, en la que había surgido de mi vientre con un gran impulso mi árbol; sin embargo este año lo que se manifestaban eran unas poderosísima raíces vivas, calientes que bullían dentro de mí y de nuevo esa sensación de no necesito nada más, lo tengo todo. Poco a poco fue surgiendo la copa y después el tronco, era un árbol diferente al del año anterior, muy del gusto de mi animal de poder que ya había empezado a crecer y a tener rasgos más nítidos. Pero justo antes de que mi magnífico grupo de trabajo dejará de insuflarme su aliento, surgió enorme, mucho más adulto y cómo si lo disparasen de mi vientre el árbol de poder que estaba conmigo desde Matarraña 2014.

Mis tótems, el animal, los árboles y la piedra que apareció en otro de los espacios mágicos de Matarraña, La Cova de l’aigua, otro de los lugares habituales en el curso de chamanismo renacimiento, me han acompañado en todos los lugares en los que hemos trabajado y han ido creciendo y fortaleciéndose con cada una de las nuevas experiencias hasta alcanzar dimensiones magníficas que son reflejo del acumuló de energía de toda la semana.

Dos días después, ya en pleno curso de Matarraña 2, diríamos la parte más intensa del curso de chamanismo renacimiento, sin concesiones, nos dirigimos a la herradura, un cañón en los estrechos de Albalate en donde pasamos todo el día y la noche. Fue allí donde hice acopio de una cantidad ingente de energía que permitió la transformación. En absoluta soledad te vas vaciando y una  intensa y cada vez más densa luz surge como un géiser imparable de tu interior y se eleva por encima de tu cabeza y empieza el milagro de la creación, en los días que siguieron en cada uno de los trabajos en solitario o en grupo, la energía era un torbellino de luz que giraba dentro y fuera de mí a una velocidad vertiginosa. Hasta que llegó el momento climático aquel en el que pude sentir que ya no había nada más. Fue un verdadero éxtasis místico. Lloré porque tenía la absoluta certeza de que había encontrado mi casa, que vive dentro de mí y que se funde con el universo y estaba absolutamente segura porque lo estaba viendo, veía como me estaba creando de nuevo, como una grandiosa luz me iluminaba, veía como me fragmentada y finalmente me hacía transparente y me confundía con la naturaleza y era la nada y Dios al mismo tiempo.

Ahora mi compromiso es seguir alimentando mis totems que han nacido junto conmigo en Matarraña,  en el curso de chamanismo renacimiento y mantener el fuego con mi trabajo y la luz de la vela que prendí en el convento de los mínimos.

Gracias infinitas a todos los que habéis estado ahí en el curso de chamanismo renacimiento de Matarranya por vuestra ayuda inestimable y especialmente al impecable buen hacer de Francesc.

M. Ángeles, testimonio del curso de chamanismo renacimiento