Curso chamanismo de luz

Pedro: curso de chamanismo de luz 2014

Curso de chamanismo de luz: MATARRAÑA 2014

Pedro Marco

Enciendo mi candela… aquel trozo de vela que Francesc nos dio en la ermita de San Pedro, debíamos custodiar la llama hasta el abrigo de un árbol y seguir con nuestra dinámica fosfénica, después de toda una mañana de trabajo en el 2º curso  de chamanismo de luz.

Encender la llama de nuevo supone enlazar con esa esa línea de espacio- tiempo, evocar ese momento con las mismas sensaciones de olores, texturas, con esa vibración. Me deleito en principio en el danzar de la llama, para después con mi lámpara hacer un fosfeno. La permanencia visual del fosfeno de la lámpara hace que al mirar fijamente el ápice incandescente  de la mecha de la vela aparezca el cofosfeno, verde esmeralda, pasando por el azul cielo, envolviendo el suave crepitar de la llama.

Posteriormente de forma natural cerré los ojos y comencé a hacer mis balanceos, fue así como comencé a revivir aquellos momentos y plasmarlos en este texto.Este año al habitual curso  de chamanismo de luz o naturofenología en Matarraña (M1), se iba a sumar un segundo curso iniciático a continuación  del curso  de chamanismo de luz, el “M2”, con otra dinámica diferente aprovechando el tirón del M1.

Alpha- El inicio del curso de chamanismo de luz 2014 – El encuentro en la Colina de Sta. Bárbara

Irremediablemente por un tema laboral llegué junto a un compañero  a deshoras  en lo alto de la colina de Santa Bárbara, justo en la puesta de Sol nos encontrábamos cansados, agitados, algo alterados por las prisas del viaje. Inmediatamente me incorporé a mi grupo que de forma solidaria me invitaron a tumbarme en las esterillas siendo sujeto pasivo, para proyectarme la energía fosfénica del grupo, con una vibración de la sexta parte de segundo.  Al poco empecé  a sentir modificaciones en mi percepción, el oído se agudiza, el corazón se tranquiliza y entra en armonía, una sensación extraña a la vez que agradable en la zona parietal del cráneo, zona posterior de los oídos  como si se liberasen de una obstrucción unos conductos no físicos, liberándome de presiones, tensiones, estrés y prisas del viaje, que mejor comienzo que empezar a integrarme con la vibración de mis compañeros y con la naturaleza del entorno. La acción e intencionalidad del grupo se amplifica en esta colina que es el centro y eje energético de la comarca, de la que parten diez  “venas de dragón” como ríos internos de Luz  que se prolongan mucho más allá de sus confines.

Testimonio de Pedro: curso chamanismo de luzEl fuego – La ermita troglodítica de María Magdalena – Ancestros vs. héroe, siguiente paso en el curso de chamanismo de luz 2014

En cada uno de los lugares que realizamos nuestros ejercicios y prácticas fosfénicas en pequeños grupos, se salta a la transcendencia, surgen experiencias iniciáticas. En algunos grupos el resultado es progresivo y revelador, en otros es impactante y demoledor hasta que en instantes posteriores al trabajo, reaccionas e integras la experiencia. Recuerdo bien, como después de hacer mi fosfeno, el grupo me proyectó vibración a la sexta de segundo, en este caso mi intencionalidad la debía poner en  trabajar “mis ancestros”. ¡Cómo cambió mi percepción del fosfeno! chispas en rotación, geometrías, se iban formando en ocasiones formas similares a “la flor de la vida”  Súbitamente el fosfeno se transforma, toma profundidad e intensifica como un óculo azul turquesa, la respiración se automatiza llevando su propio ritmo, como si tuviera vida propia.

Trabajamos el elemento fuego, que imaginamos sale de nuestro pecho, aquel que en su día en este mismo lugar me permitió ver mi animal de poder, intensificándose drásticamente, la imagen de la llama anaranjada juguetona, pasa a un azul intenso de forma rígida , como una pirámide cónica, como un soplete que intensifica exponencialmente su potencia. El resplandor difuso del fosfeno se une al ritmo del neumofeno y aparece la visión interna. Ahora las imágenes se van formando, desapareciendo, sucediendo, como los naipes que caen de una baraja, mientras suena en mi cabeza la frase que introdujo Francesc al marcar el ejercicio, como  una letanía que se repite suavemente, “muchos nombres y ninguno verdadero”. Pero, esta ruleta de rostros se para en una escena en la que veo una batalla cuerpo a cuerpo, por los atuendos y armas entiendo que es prerromana y hay un guerrero que brillaba con luz propia en la batalla, rápido, muy ágil, infatigable, dando saltos y giros con su espada, no sé quién era o que hacía allí, pero vivía aquellos momentos con verdadera pasión y fuerza  de alguien que lucha y se abre paso por la libertad.

No sé el tiempo que permanecí allí, me pareció excesivo, no soy partidario de la violencia. Quería profundizar más en la naturaleza del héroe e intenté  ir más lejos, al rato mi visión interna cambió, apareciendo oscuridad, atravesando huecos en esa visión sombría, largos e interminables túneles, cavernas, las imágenes dejaron de ser nítidas las caras, dejaron de ser caras humanas definidas, no llegaban a formarse y se iban desdibujando, me costaba mucho esfuerzo sacar a la luz esa información, perdí la noción del tiempo. Francesc invitó al cambio y que otro miembro del grupo pasase por su experiencia.

Salí con el recuerdo vivo y gratificante de haber iniciado un camino sin retorno hacia mis orígenes, al exponerlo al grupo, una de mis compañeras según sus percepciones me indicó que había iniciado un largo viaje, cuyo origen estaba  en Orión…

El agua – El Salt de la Portellada- Árbol de poder, curso de chamanismo de luz 2014

Llegar al “Salt” es zambullirte en otro mundo, con esta imponente cascada de agua de 20 metros de caída  cambia la monotonía reinante, moldea los recovecos del suelo por donde pasa así como el paisaje circundante que rodea, con un olor especial, un sonido característico es casi como entrar en un cuento de hadas. Trabajando y proyectando con el neumofeno los activos, visualizando el elemento agua como pasivo. Me resultó relativamente sencillo ver mi” árbol de poder” al cabo de un tiempo de proyección de ese elemento fénico.  ¡Ahí estaba, un imponente nogal! Rebosante de vitalidad sobre un campo de hierba que irradiaba fuerza. El trabajo con la visualización y la proyección del neumofeno fue impecable, dinamizando la energía a medida que íbamos tumbándonos como pasivos, hasta el punto que el último compañero que pasó, a pesar de ser nuevo en el curso  de chamanismo de luz, tuvo una subida de kundalini, según nos estuvo explicando, algo que no conocía ni había experimentado…

La sombra – La Caixa de Valderrobres en el curso de chamanismo de luz 2014 M2.

En la reunión previa al curso  de chamanismo de luz M2, ya no éramos 12 se sumó uno más al grupo. Francesc tuvo en cuenta a cada uno  y preguntó sobre que esperábamos del curso  de chamanismo de luz M2 y que nos gustaría trabajar. En el coloquio respondí rápido que me gustaría trabajar “la sombra”, ese gran potencial inconsciente que tenemos, esa gran parte escondida, sumergida del  iceberg de nuestra mente, que a veces nos auto-sabotea. Pero no hizo falta “mentarla” más, la sombra antes de invocarla ya estaba allí. Más tarde se hizo presente a nivel individual con nuestras propias indecisiones, miedos, limitaciones y falsas expectativas, a nivel de grupo  en desencuentros, falta de sincronicidad, planificaciones baldías. Finalmente llegamos a buen puerto identificando, e integrando la sombra con el esfuerzo personal y la sinergia del grupo.

Después de  la primera  mañana  de trabajo fosfénico en la ermita de San Pedro,  nos dirigimos a la población de Beceite donde dejamos los coches,  cogimos las mochilas y fuimos al encuentro de” la Caixa” que estaba a unos  7 km de Beceite , primero subiríamos al monte cercano, el Perigañol y acto seguido a La Caixa (1.012 metros) . Para acceder a su  cima, en realidad una planicie, teníamos que subir en vertical 20 metros de altura,  por su único punto de acceso que es una cuerda anudada.La caixa: curso chamanismo de luz 2014

La Caixa, haciendo honor a su nombre (La Caja) es en realidad un tremendo arcón pétreo en forma de caja que se asienta sobre la parte superior de la falda de la montaña como si de un tapón rocoso se tratase. Es un mirador privilegiado que domina toda la planicie, de ella se dicen multitud de historias y leyendas. Todo fue relativamente bien hasta los 3 km iniciales donde acaba el camino asfaltado y comienza un sendero, el camino de ascensión a la cima, a partir de aquí se hizo notar el esfuerzo, el cansancio acumulado iba sacando el mal humor, y con ello nuestra sombra, nuestros miedos, indecisiones, limitaciones. Intentar seguir  el ritmo del grupo fue una auténtica “espada de Damocles”, amenazando continuamente al esfuerzo, incrementando el sudor que en ocasiones me impedía la visión, sin ser capaz de apreciar los tonos rojizos del Sol del atardecer sobre las rocas de las montañas. Aquello fue para mí un auténtico calvario con cruz incluida, cada una de las  pocas paradas que hice hasta llegar al repetidor me daban la vida. Francesc estaba ahí, alentando en momentos duros, corrigiendo la respiración y el ritmo de la marcha, lo cierto es que aquellas 4 horas se me hicieron eternas, vi claras mis negaciones, mis escusas, mis limitaciones y  mi sombra cada vez más alargada. Pero tenía claro que ese era mi punto de  inflexión o tiraba para adelante a partir de ahora, o me dedicaba a lamentarme, tirar la toalla e irme de vacaciones con el IMSERSO y dedicarme a hacer calceta. Yo creo que tuvimos todos la compensación al subir a la planicie, gran ayuda de Javi el guía ayudándonos con las mochilas y subirnos con el arnés. El mejor regalo fue al anochecer en luna nueva, jamás había visto tantas estrellas, la pureza del aire, la ausencia de nubes, es como si se hubiese abierto el telón y nos mostrase el firmamento pulsando más vivo que nunca. La verdad es que mereció la pena el esfuerzo y el cansancio, en esos evocadores momentos entendí mi realidad e integre mi sombra.

El aire- La sima de San Pedro en el curso de chamanismo de luz 2014 M2

Esta parte del curso  de chamanismo de luz M2 nos salimos de la comarca para ir cerca de Oliete, a la sima de San Pedro de los Griegos, no es, pero le encuentro un parecido razonable a los Cenotes  de la ribera maya. Parece que es la sima más grande de Europa su base cónica de 95 metros de diámetro y  108 metros de caída  la verdad es que impresiona, acabando en un lago de 20 metros  de profundidad, resulta divertido ver en sus paredes gran número de aves que salen y entran por riguroso orden según su especie.
Solo se puede acceder al lago con un material especializado de escalada, pero se puede ver  perfectamente gracias a un mirador metálico que se introduce en el perímetro circular, avanzando esta balconada nos permite situarnos encima del lago y  nos enfrenta a esa abismal altura, gracias en buena parte a la rejilla metálica entramada  del suelo, que posibilita gracias a las pletinas verticales ver nuestros pies y abajo el fondo negro del  agua. Aproveché mi turno para tumbarme en el mirador, y sentir la proyección de ritmo rápido de mis compañeros. La sensación era envolvente y extraña,   de silencio alternándose con el sonido de las diferentes aves sucediéndose unas a otras, impresión de vértigo incipiente, que después pasa a ser de ingravidez, era como flotar en un principio, para dejar de sentir todo tipo de sensaciones cenestésicas.

¡Guau..! Me quedé solo ante el infinito…. a medida que iba oscureciendo, iba profundizando  placenteramente en esas sensaciones perdiendo toda noción de tiempo y espacio. Cuando acabó la proyección de ritmo de mis compañeros, era como si me despertara de un sueño profundo, muy profundo, pero sin haber estado dormido, me costó un poco volver a la realidad, pero con la sensación excepcionalmente gratificante de vacuidad mental,  tener la mente totalmente limpia despejada, y una absoluta ligereza física,  agradeciendo a todos ellos su esfuerzo por haberme facilitado esa experiencia.

Alfa y Omega (Ω) cel curso de chamanismo de luz 2014 M1 y M2Comienzo y fin del curso de chamanismo de luz 2014

El principio de este periplo fue la Colina de Santa Bárbara, el final sería un cañón cercano  a los estrechos del río Martín, se accede por un camino adyacente que nos aparta del río. Después de hora y media de caminata llegamos  a un gigantesco anfiteatro rocoso natural en forma de herradura u Omega ( Ω  ), en el que te encuentras no en soledad, pero sí en identidad, acompañado con los elementos y en compañía del sonido de las aves que anidan en los altos rocosos. Es una sensación atemporal, donde no es difícil  imaginar, dadas las excepcionales condiciones acústicas del auditorio, un entorno donde se reunían en tiempos ancestrales los druidas  con la utilización de ciertos ritmos e instrumentos característicos llegar a ciertos estados transcendentes de atención plena y consciente.

Nos distribuimos aisladamente para nuestra dinámica personal, para reunirnos después del mediodía en el punto clave, donde realizaríamos el trabajo en grupo de proyección fosfénica, generamos la matriz con nuestra intención y energía, desde el ombligo desdoblamos la energía del lugar de poder. Es así como proyectamos el pensamiento rítmico  para desdoblar la energía; creando diferentes arquetipos, así las salamandras son el arquetipo del elemento fuego, los gnomos del elemento tierra, los silfos de las nubes, las hadas del agua…

Proyectamos el pensamiento rítmico grupalmente,  sucesivamente  a cada uno nosotros, en cada caso el sujeto pasivo  realizando la formación continua que le corresponde. Desde la forma más grosera que rompes el armazón energético para que se manifieste la energía primigenia, kundalini, a la más sutil , con ligeros movimientos permites su ascensión o visión.

Las experiencias fueron espectaculares, maravillosas.

Epilogo- Fuera de carta

Una vez acabado el curso  de chamanismo de luz M2, la mitad de nuestro equipo por diversos motivos  tuvo que marchar Francesc se ofreció gentilmente a trabajar una mañana más para terminar finalmente después en una comida.

Estuvimos trabajando y proyectando, con neumofeno, ritmo rápido, respiración superficial muy cerca del río Tastavins, nos acompañó el Sol, la lluvia, el viento, algún que otro paseante, fue fantástico. Finalmente solo quedábamos por pasar  dos personas, que estuvimos a la vez de pasivos pero esta vez de pie, recibiendo diferentes tipos de balanceos entre ellos  “el subud” o  balanceo de la fuerza vital. La vivencia fue  especialmente estimulante y llena de vitalidad para mí. Al acabar la práctica Francesc me indicó que me había cambiado la cara, todos se dieron cuenta de eso, y yo así lo percibí, no solo había cambiado mi expresión, también mi percepción, así como mi conciencia  y todo esto fue genial. Desde aquí mi más sincero y profundo sentido de agradecimiento a  Francesc y a todos aquellos que con su colaboración hicieron que este proyecto se hiciera realidad.