Vivencias del curso de chamanismo de luz

Vivencias del curso de chamanismo

Vivencias del curso de chamanismo Matarraña 2014.

Hola a tod@s. Otro año más… esta vez he esperado tiempo antes de poder escribir mi testimonio sobre las vivencias del curso de chamanismo, este precioso año.  Muchas experiencias difíciles de transmitir en palabras: conexión, silencio, aprendizaje, crecimiento y la vivencia de seguir trascendiendo algo importante dentro de mí. Este año ha sido más consciente, silencioso, profundo, emotivo y curativo.

Quiero agradecer a tod@s y cada uno de los que han estado y compartido experiencia conmigo este año. Especialmente a Francesc, gracias por el toque humano y maestro de este año y por tu gran ayuda en mi experiencia en la Magdalena. A mi grupo maravilloso de trabajo, con el que compartimos vivencias y silencios bellos.  Gracias de corazón a tod@s

Este año he sentido un toque más profundo en todos los ejercicios realizados, me han gustado mucho las reflexiones vertidas que Francesc dio en cada uno de los sitios en los que estuvimos y energéticamente cómo dirigió el grupo. Esos “toques” sutiles en los momentos presentes hicieron más consciente y profundo el trabajo con mi grupo. Los viví en un silencio acogedor.

Todas las vivencias del curso de chamanismo han sido buenas y reveladoras, según íbamos trabajando en cada uno de los sitios, desde Masmut hasta acabar en Óscar,  me fue envolviendo una actitud de respeto y silencio que me hizo entender y comprender mejor el método y en esos momentos cual era mi camino.  Destacaría también la consciencia que he tenido del paraíso acústico que nos ha rodeado este año y la conexión profunda con la naturaleza (chicharras, murmullo del agua, los llantos de los compis, el siseo del viento…) que han mejorado mi actitud de trabajo y respeto ante el grupo.

La vivencias del curso de chamanismo en Matarraña 2014 más impactante y reveladora fue en la Magdalena… la cueva en sí es muy especial. Desde que entré allí me sentí protegida, me sumí en un silencio calmante y vigorizante, sintiendo una profunda conexión con mis ancestros y con una energía protectora que sentía a raudales. Trabajé y disfruté de activa con las experiencias de mis compis de grupo, especialmente emotiva fue la experiencia y vivencia de Carmen. Cuando estuve de pasiva, volví a encontrarme con mi animal de poder (águila) y esta vez sí pude sentir la conexión con él… difícil de explicar en palabras, fue un viaje que se inició desde la motricidad de mi cuerpo, con un cariz enérgico, vigorizante, impulsándome hacía una intensa luz hacía arriba… queriendo ascender más y más arriba. Sentí conmigo una intensa energía que me ayudó a elevarme hasta el punto de sentirme liviana, flotando, volando con mi animal de poder y con la conexión profunda de fuerza, poder, equilibrio y un gran Amor… Sentí una conmoción tan poderosa, un renacer mágico… sólo recuerdo llanto, llanto y más llanto, liberando cosas, y un profundo instante de eternidad… Gracias a la acogida de mi grupo y a Francesc.

En la coveta este año, lugar de grandes vivencias reveladoras de otros años, la resumiría de cansancio motriz y vocal, nos costó sincronizarnos a todo el grupo, finalmente pudimos hacerlo y las experiencias fueron bonitas. Me emocioné profundamente estando de activa con algunas vivencias de mis compis, especialmente con la de Miguel. Le recuerdo tendido en un llanto liberador profundamente consciente de su viaje. Le agradezco profundamente el gesto de no marcharse del grupo después de su profunda y emotiva experiencia y de seguir trabajando para el grupo y especialmente para mí que fui la siguiente en estar de pasiva.

La experiencia en el Salt con los elementales fue curiosa y memorable, con todos las vivencias con el grupo de trabajo, al manifestarse… me sentía protegida y observada  por ellos, de pasiva estuve cambiándome de sitio porque los sentía absolutamente detrás de mí. Estando de activa, mi experiencia fue nuevamente reveladora, muy resumidamente me transporté a un soberano ciprés que llegaba literalmente al cielo… donde en compañía de otros seres diminutos íbamos ascendiendo por el ciprés y me iban susurrando mensajes llenos de una energía de calma, fuerza y de silencios reveladores en mi día a día… En esos instantes sentí una gran protección, seguridad y certeza  absoluta…

Me encantó la vivencia con todo el grupo del curso del viaje al Sol y a las estrellas con el gigante de luz.

El resumen del curso junto con Óscar fue muy emotivo y trascendente de todo lo vivido y compartido… con un agradecimiento y respeto profundo a cada uno de los sitios visitados y a cada uno de los que estuvimos en el curso.

Mi vivencia de este año la resumiría en Consciencia, Conexión y Silencio, descubriendo un estado del SER atemporal… Un estado de sintonía y unidad, sintiendo la vuelta a casa. Gracias de corazón, un placer compartir lo compartido, las vivencias del curso de chamanismo.
 Un abrazo

Sonhia