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Depresión estacional, tratamiento del trastorno afectivo emocional con luz

Depresión estacional

La depresión estacional está relacionada con los cambios de estación. Sin embargo, la mayor parte de las personas sufren del también llamado, trastorno afectivo estacional, seasonal affective disorder, SAD, al comienzo del invierno. Ciertamente, la luz natural es vital para todas las facultades cerebrales y emocionales, su falta o desfase provoca serios problemas. Por ejmplo, no hay más que ver los cambios de humor y cómo afecta el otoño a la salud. En cambio, existe un modo totalmente natural de sobreponerse a la depresión estacional, los fosfenos. Cuando miramos una luz adecuada fijamente, se produce un recuerdo sutil de dicha luz, el fosfeno. Como consecuencia del fosfeno se genera una activación neuronal muy importante. Además, las emociones se ecualizan y sobreviene una mayor centración y sensación de bienestar. En definitiva, una explosión energética sin comparación alguna con cualquier otra técnica de dinamización vital.

Por lo tanto, la luz es clave para tratar, precisamente, el trastorno afectivo estacional, relacionado con la luz diurna. Es más, tanto la anhedonia como la distimia mejoran claramente con la luz natural. Igualmente, la astenia estacional.

Cuanto más alejados del Ecuador, más trastornos depresivos sufren los países

La importancia de la luz natural en los procesos de vigilia y sueño en personas y animales es capital. Por consiguiente, alterar el proceso natural de luz y oscuridad afecta directamente tanto a nuestros hábitos como a nuestras sensaciones. Por lo tanto, el desorden emocional, la depresión estacional, suelen acompañarse de múltiples problemas. Por ejemplo, el insomnio, aumento del apetito, normalmente de dulces, irritabilidad, decaimiento, falta de energía e incluso inclinación al suicidio.

El trastorno afectivo estacional se produce con más frecuencia en países alejados del Ecuador, es decir, con menor luz diurna. Como resultado, en los países nórdicos hay un elevado índice de suicidios. En cambio, es proverbial el carácter festivo de los habitantes de las zonas tropicales.

Parece que es clara la relación entre luz y depresión.

En casa y en el trabajo, si no hay luz, buena luz, no hay vida

Por lo tanto, la luz y principalmente la luz natural o luz solar, es vital para la salud.  Por consiguiente, su falta o su mala calidad nos afecta directamente. Debido a ello, y como ejemplo, los trabajos nocturnos están especialmente protegidos desde el punto de vista de la salud. Es decir, trabajar cuando los ritmos circadianos marcan pausa, incide sobre la energía y el ánimo de los trabajadores.

La influencia de la luz se extiende a todos los ámbitos de la vida cotidiana. De hecho, en España el número de trastornos depresivos asociados a la luz se ha incrementado en los últimos años. Probablemente, debido a la falta de planificación en cuanto al diseño de las edificaciones. Por ejemplo, una mala orientación impide la difusión de la luz natural diurna por el hogar y su benigna influencia en el ánimo de sus habitantes. Como consecuencia las depresiones estacionales enmascaradas en un bajo tono vital, proliferan. Igualmente, los oficinistas que pasan la mayor parte del día con luz artificial, también sufren cada vez más, trastornos depresivos. Por ello, son numerosos los casos de depresiones y otros trastornos asociados. Por ejemplo, susceptibilidad, mal humor, escaso rendimiento, agotamiento intelectual, etcétera.

Depresión estacional tratada con fosfenos
Luz para superar el trastorno afectivo emocional

Ciertamente, pues la luz artificial de los lugares de trabajo no posee el espectro de la luz solar. Además, tampoco tiene la misma intensidad, ya que la luz artificial suele tener unos 500 lux. En cambio, la luz solar emite unos 100.000 lux, siendo necesarios, al menos, 2.500 lux para detener la producción de melatonina.

Los beneficios de la luz natural en la depresión estacional

Que la luz solar es buena para la salud se sabe desde la antigüedad. Avicena, en el siglo X ya hablaba de las bondades de la exposición al sol con moderación. También a principios del siglo XX comenzó la moda de tomar baños de sol.  Incluso el psicólogo francés Pierre Janet, contemporáneo de Freud, probó los efectos calmantes de la luz en pacientes de histeria. Hoy en día la fototerapia, la luminoterapia o la helioterapia son habituales.

Probablemente sea fácil convenir que la luz natural es estructurante y dinamizante para todas las facultades cerebrales emotivas y sutiles. Por consiguiente, su falta o desfase provoca serios problemas en el individuo. Afortunadamente existe un modo totalmente natural de sobreponerse a la depresión estacional: los fosfenos. Cuando miramos una luz adecuada fijamente se produce un recuerdo sutil de dicha luz, el fosfeno. Lo más importante es que, el fosfeno produce una ebullición neuronal fantástica, un equilibrio emocional y una consciencia personal sólida. Es decir, una explosión energética sin comparación alguna con cualquier otra técnica de dinamización vital. Además, si se asocia al fosfeno un pensamiento o una emoción, la energía del fosfeno se traslada a cualquiera de ellas. Es más, el fosfeno limpia nuestra mente de pensamientos parasitarios, recurrentes y oscuros.

La clave son los fosfenos, sol y depresión en realidad son incompatibles

Probablemente sea fácil convenir que la luz natural es estructurante y dinamizante para todas las facultades cerebrales emotivas y sutiles. Por consiguiente, su falta o desfase provoca serios problemas en el individuo. Afortunadamente existe un modo totalmente natural de sobreponerse a la depresión estacional: los fosfenos. Cuando miramos una luz adecuada fijamente se produce un recuerdo sutil de dicha luz, el fosfeno. Lo más importante es que, el fosfeno produce una ebullición neuronal fantástica, un equilibrio emocional y una consciencia personal sólida. Es decir, una explosión energética sin comparación alguna con cualquier otra técnica de dinamización vital. Además, si se asocia al fosfeno un pensamiento o una emoción, la energía del fosfeno se traslada a cualquiera de ellas. Es más, el fosfeno limpia nuestra mente de pensamientos parasitarios, recurrentes y oscuros.

Depresión estacional y fosfenos
Trastorno afectivo estacional tratado con fosfenos

Trastorno afectivo estacional tratado con fosfenos

En primer lugar hay que decir que la aplicación de los fosfenos en la depresión estacional es extremadamente sencilla. Además, muy práctica y con resultados inmediatos.

  • Se deben realizar 60 observaciones fijas de 30 segundos de la lámpara fosfénica del Dr. Lefebure a lo largo del día. Tras cada observación se continuará con la actividad habitual. Asimismo, no es imprescindible prestar atención al devenir de colores que aparecen con los ojos cerrados tras hacer el fosfeno.
  • En cambio, si se tiene tiempo, evidentemente, el trastorno afectivo emocional mejora más rápidamente con la mezcla fosfénica. Es decir, asociando pensamiento o emoción, con los colores que aparecen tras la observación fija con los ojos cerrados. Por ejemplo, con una música relajante o con una idea de sanación o de bienestar.
  • Igualmente, para tratar la depresión estacional que pudiera derivar en depresión habitual puede leer el artículo superar la depresión. Lo encontrará en esta misma sección de terapias. Probablemente sea de gran ayuda para entender la relación de los fosfenos con la depresión. Además, le facilitará su incorporación, sin ningún esfuerzo suplementario, a su dinámica cotidiana.

Finalmente, dispone, además, de la lámpara de luminoterapia del Dr. Lefebure, específica para mejorar la depresión estacional. Ciertamente no es casualidad que sea cronobiológica. Es decir, permite regular a discreción los ritmos circadianos. Es decir, minimizar cómo afecta el cambio de estación al cuerpo.

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