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Ciclos circadianos del ser humano modulados con la técnica de Dr. Lefebure MethodsⓇ

Ciclos circadianos

Los ciclos circadianos y con ellos todos los ritmos biológicos, pueden favorecerse con una luz adecuada.

La luz cronobiológica de Dr. Lefebure MethodsⓇ tiene unas características que propician la estimulación mental. Además, potencian la creatividad y la motivación. Igualmente se utilizan para inducir un estado de calma y relajación. También es adecuada para reforzar ciertos tratamientos médicos.  La luz es la gran constante de nuestra civilización. Sin embargo, también la gran olvidada. Todo lo que hacemos tiene a la luz como origen. Por lo tanto, mediante la luz natural podemos mitigar desajustes de los ciclos circadianos del ser humano. Asimismo, favorecer nuestra productividad en el trabajo.

Además, la regulación de los ritmos circadianos con la luz adecuada aumenta el tono vital. También mitiga los trastornos del ritmo circadiano del sueño. En este artículo aportamos múltiples ejemplos de ello. Consecuentemente, quizás fueran una buena idea llevar la luz adecuada, en intensidad y calidad a nuestras casas. Incluso más, a nuestros lugares de trabajo y a nuestras escuelas. Parece que el sentido común nos lleva de forma natural a ello. Le invitamos a vivir la aventura de descubrir la luz con nosotros. Más de sesenta años nos avalan en nuestra labor de explicar los secretos de la luz.

Ciclos circadianos y luz cronobiológica

Los ciclos circadianos

Los ciclos circadianos son fluctuaciones biológicas que se producen de forma regular, asociados con cambios ambientales sistemáticos. El núcleo supraquiasmático es el gran reloj magistral encargado de sincronizar los ritmos de cada órgano con la hora del día. El NSQ está ligado con la glándula pineal.

Estos ritmos biológicos nos permiten adaptarnos a fenómenos periódicos de nuestro entorno. A causa de ello, sentimos sueño cuando es de noche. De hecho, los ciclos circadianos son procesos adaptativos que mejoran, y mucho, nuestras posibilidades de sobrevivir. Por ejemplo, modificando los ritmos biológicos de las cianobacterias se ha comprobado que compiten mejor según su ciclo circadiano. Es decir, si se acorta su cronobiología, estás bacterias pugnan mejor con otras con ritmos biológicos más largos.

Ritmos circadianos
El núcleo supraquiasmático es el gran reloj magistral encargado de sincronizar los ritmos circadianos de cada órgano con la hora del día

Las cianobacterias realizan fotosíntesis oxigénica, es decir, el agua es la que aporta electrones liberando oxígeno. Como resultado, se produjo la acumulación de oxígeno en la atmósfera. En consecuencia, fueron las primeras en convertir la luz del sol en energía química. Probablemente, el origen del desarrollo de sus ciclos circadianos fuera proteger su ADN de la radiación ultravioleta. Debido a que, sintetizar ADN cuando la radiación es más intensa no parecería una buena idea. Por lo tanto, cuando hablamos de ciclos circadianos nos remontamos a los orígenes de la vida misma.

También las plantas tienen sus ritmos biológicos. Por ejemplo, según el momento del día sus flores se orientan al sol, se abren o se cierran, etcétera. Final y obviamente, los animales organizan su vida según los ritmos de luz y oscuridad. Por lo tanto, alrededor de sus relojes biológicos.

En 2017, Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young, obtuvieron el premio Nobel de medicina. Como resultado de su trabajo descubrieron los mecanismos moleculares que controlan el ritmo circadiano.

El hombre ha cambiado su relación con la luz y modificado así sus ciclos biológicos

Antes de la aparición de la luz de gas los hombres vivían según los ritmos solares. Iluminar la noche con velas, fuego o lámparas de aceite de ballena, era todo lo que se podía hacer. Es decir, la oscuridad tomaba su lugar y obligaba al hombre al descanso, siguiendo así sus ancestrales ritmos vitales. En 1820, aproximadamente cuarenta mil farolas de gas iluminaban las calles de Londres. Antes, en 1802, la fundición Soho de Birmingham, gracias a la luz de gas, implementó los primeros turnos de trabajo.

Por consiguiente, todo cambió, la noche pasó a ser conquistada. La expresión, vida nocturna, vio la luz, curiosa paradoja, en 1852. Sin embargo, eso no fue más que el principio del fin de la natural regulación de los ritmos circadianos. Debido a que, en 1850 llegó el queroseno que permitió, de forma económica, llevar luz a todos los hogares. Finalmente, en 1879, la lámpara de luz incandescente hizo su aparición. Ciertamente, nuestra relación con el sol, con la luz, cambió totalmente.

El 80% de la población de Estados Unidos, no puede ver la Vía Láctea. Es más, en Europa únicamente un tercio puede observarla desde sus casas.

Actualmente pasamos únicamente un 10% de nuestro tiempo expuestos a la luz solar. Por lo tanto, los desajustes biológicos producen problemas físicos y emocionales. La revolución de la luz artificial provoca que vivamos en sitios con una iluminación deficiente. Mientras que, según la actividad y hora del día es excesiva. Además, por si fuera poco, utilizamos una iluminación con un bajo rendimiento de color en relación a la luz solar. Con todo esto no es extraño que los parámetros biológicos dependientes de nuestro reloj endógeno estén alterados.

La importancia del reloj biológico maestro en nuestras actividades

Ritmos biológicos en el deporte y en el divertimento

Los ritmos circadianos, comienzan a desarrollarse desde el útero, pero nunca le damos la importancia que merecen. Sin embargo, en los casinos de Las Vegas no veremos luz azulada, sencillamente porque favorece la atención. También en el deporte es de sobras conocida la importancia del cambio horario en el rendimiento. Consecuentemente, muchas apuestas deportivas se basan en los desfases horarios que sufren los equipos. Es decir, si un equipo altera sus ritmos circadianos viajando por diversas zonas horarias, tiene las apuestas en su contra. Durante veinte años se analizaron 46.000 partidos de béisbol.

El equipo anfitrión estadísticamente suele tener ventaja. Sobre todo, el estudio evidenciaba que esa ventaja desaparecía si el equipo había viajado. Concretamente si anteriormente había recorrido más de dos zonas horarias. Es decir, si sus ciclos biológicos estaban desajustados. En consecuencia, y si el otro equipo era de la misma zona horaria, estadísticamente solían perder. Hay cientos de estudios sobre la afectación en el rendimiento deportivo de élite de ciclos circadianos trastornados.

Los ritmos circadianos y su repercusión en el trabajo

El 66% de los accidentes de trabajo ocurren con una intensidad de luz menor a 500 lux. Según datos estadísticos de la universidad alemana Ilmenau Technical University.

El World Green Building Council es una organización presente en 70 países y con más de 25.000 empresas. Su objetivo es la sostenibilidad en el mundo de la construcción creando edificios ecológicos. En 2017 constató que estadísticamente la proximidad a una ventana en el lugar de trabajo, supone mayor productividad. El WGBC aconseja una luz blanca o azulada en el espacio de trabajo.  Además, recomienda pintar las paredes de un color azul claro que argumentan, facilita la concentración.

Desajustes horarios, jet lag y ritmos biológicos

También es conocido que viajar a través de distintas zonas horarias causa una interrupción de los ritmos circadianos normales.

La desincronización entre los ritmos biológicos y las señales de tiempo externas altera los ritmos biológicos. Por lo tanto, la salud física y psicológica de la tripulación aérea se ve comprometida. Por ejemplo, se compararon las habilidades mentales entre la tripulación de cabina y la tripulación de tierra.

La tripulación de cabina, mostró niveles de cortisol mucho más altos. También déficits cognitivos, especialmente en la memoria de trabajo. Tras varios años con los ritmos circadianos alterados todo ello se hizo más evidente. Es más, en Heathrow, existe un hospital para atender a los pacientes de vuelos con cambios de zona horaria. Los desajustes circadianos son tan importantes que requieren hospitalización.

Si alguien es valioso en su lugar de trabajo es un astronauta. En la estación espacial internacional un astronauta ve amanecer o atardecer cada 45 minutos. En consecuencia, la NASA dispone de cabinas cronobiológicas. Es decir, optimizan la iluminación para mejorar el sueño y la vigilia de los astronautas. Antes de dormir se elimina la luz azul del espectro. Mientras que, por la mañana refuerzan su ritmo circadiano con luz muy potente y de alrededor de 6000 kelvin.

Turnos de trabajo y trastornos de los ritmos circadianos

El reloj circadiano controla como mitigar la degeneración del ADN.  La reparación debe estar coordinada con el momento del día más probable en que pueda producirse el daño. Así que se estudió a mujeres noruegas que trabajaron por turnos en barcos mercantes de 1920 a 1980. Como resultado se constató un aumento del cáncer de mama relacionado con los desajustes circadianos del cambio de turno. En Estados Unidos de realizó un trabajo estadístico que relacionaba el cáncer de mama y el trabajo por turnos. Mientras que en los hombres el aumento estadístico se producía en los cánceres de próstata.

Luz cronobiológica en la escuela

La experiencia del programa SchoolVision utilizó una iluminación cronológicamente adaptada en el estudio. Se reguló la intensidad y la temperatura de color de la luz en las clases. Inmediatamente se apreció una mejora notable en los procesos de aprendizaje. La velocidad de lectura mejoró alrededor de un 35%. Además, la hiperactividad se redujo hasta en un 76% menos. Igualmente se constataron en las clases mayor calma y relajación que las habituales. Es decir, respetar los ciclos circadianos en el aprendizaje derivó en mayor concentración y dinamismo.

En Chile, el equipo de Dr. Lefebure Methods llevo a cabo el programa: Aprendo con luz, fosfenos. El ensayo psicopedagógico fue dirigido por la coach fosfeno pedagoga Claudia Wróbel S. Se trataron varios casos, Rango Intelectual Limítrofe, TDA y Trastorno del Espectro Autista, Síndrome de Asperger y Síndrome de Coffin Siris. A pesar de que el tiempo semanal dedicado fue mínimo, los resultados fueron muy significativos.

Teodoro Montoya Peña a comienzos del 2017 instaló en el Colegio San Pío X una lámpara de Dr. Lefebure Methods®.  Lo más destacable fue que la atención se potenció enormemente. Además, Teodoro describe el ambiente de la clase muy gráficamente: ha mejorado mucho, se nota más alegría. Incluso más: los alumnos están más unidos, interactúan mejor, hay mayor participación y convivencia. Especialmente relevante es también el aumento de la creatividad.

Por lo tanto, la regulación de los ciclos de luz adaptados cronobiológicamente favorece el aprendizaje. En consecuencia, la modulación de los ciclos circadianos es fundamental para el esfuerzo cognitivo. Parecer que también para la empatía, la relajación y la creatividad.

Grandes desfases en los ritmos de la vida occidental

En occidente la mala iluminación es un problema endémico. Por ejemplo, la luz con la que habitualmente trabajamos no excede los 300 lux. La vida en un día de verano luminoso nos ofrece aproximadamente unos 100.000 lux. Además, por la noche, nuestras luces están encendidas hasta muy tarde. Precisamente cuando nuestro cuerpo debe prepararse para el descanso. Consecuentemente, se inhibe la producción de melatonina generando trastornos del ritmo circadiano del sueño. Más notable, si cabe, al despertar estamos somnolientos, nuestro reloj biológico se ha retrasado. Es decir, justo cuando el sol decreta que debemos estar activos nosotros deseamos dormir. Al contrario, cuando nuestra programación celular se prepara para el descanso, estamos activos.

No existe verdadera conciencia del alcance del problema. Por ejemplo, una hora de exposición a una luz azul de baja intensidad, equivale a dos tazas de café. La luz brillante aumenta el ritmo circadiano. También la temperatura del cuerpo que, precisamente, desciende durante la noche.

Las tabletas, los móviles, televisores, etcétera, producen activación cerebral justo antes de ir a dormir.

Ciclos circadianos y salud

Cronoterapia y depresión

Francesco Benedetti es el responsable de la Unidad de Psiquiatría y Psicobiología clínica del Hospital San Raffaele en Segrate, Milán. Benedetti trabaja desarrollando nuevas técnicas cronobiológicas y cronoterapéuticas enfocadas a los trastornos del estado de ánimo. Es decir, sincronizar el reloj biológico mediante estímulos ambientales. Las depresiones graves, que no han mejorado con la farmacología convencional, las trata con un proceso de inversión.

Cambia las horas del día dedicadas al sueño, los pacientes duermen de día. Además, utiliza una luz muy potente junto con la administración de litio. Posiblemente, en las personas con depresión, sus ritmos circadianos están trastocados. De hecho, el dr. Benedetti cree que la depresión es un producto de una desincronización del reloj circadiano del cerebro. Benedetti se apoya en las evidencias que señalan la luz brillante como estimulante cerebral de las emociones. Por consiguiente, utiliza la luz potente para mantener a sus pacientes despiertos.

También se ha constatado la eficacia de la fototerapia en el tratamiento de los trastornos del estado de ánimo. Golden, Gaynes, Ekstrom, Hamer, Jacobsen, Suppes, Wisner y Nemeroff, evaluaron la eficacia de la fototerapia. Como resultado concluyeron que la terapia con luz mejoraba el trastorno afectivo estacional y no estacional. La terapia con luz brillante mejoró significativamente la depresión en comparación con el grupo de control. Ciertamente, la terapia con luz muestra evidencia de eficacia, tanto en para el SAD como para la depresión no estacional. Sus resultados son comparables a los de los ensayos de farmacoterapia.

Luz, ciclos circadianos y estancia en hospitales

La luz natural y los ciclos circadianos también son fundamentales en las recuperaciones hospitalarias. En la universidad de Loughborough se estudió el impacto de la luz del día en la estadía del paciente. La investigación se llevo a cabo con 263 pacientes tratados con cirugía coronaria. Todas las variables se mantuvieron constantes excepto la luz diurna en las habitaciones. En conclusión, por cada 100 lux de aumento de luz, los pacientes, reducían su estancia en 7.3 horas. Ciertamente, una correlación más que destacable. Es decir, la relación de los ciclos circadianos del ser humano con la recuperación hospitalaria fue muy obvia.

Incluso más, K. M. Beauchemin y P. Hays realizaron un estudio con pacientes canadienses.  Morir en la oscuridad: luz del sol, género y resultados en el infarto de miocardio. Es decir, los ritmos biológicos de la luz y su incidencia en la cirugía coronaria. Como resultado concluyeron que en las habitaciones mejor iluminadas la mortandad era del siete por ciento. Mientras que en las más oscuras era un cinco por ciento superior.

También, en los niños prematuros, la luz es fundamental. La luz cronobiológica reduce su estancia en el hospital. Es decir, si se exponen a ciclos de luz de 12 horas, ciclos naturales, abandonan el hospital antes. Además, ganan peso más rápidamente.

Derrames cerebrales y ciclos biológicos de orientación espacial y temporal

Un importante hospital de Barcelona contactó con Dr. Lefebure Methods para valorar iluminar cronológicamente uno de sus pabellones. Concretamente el de infartos cerebrales. La iluminación circadiana es fundamental para este tipo de pacientes. Ciertamente, la desorientación propia de la patología se agudiza con el desajuste horario. Es decir, muchas de las habitaciones no disponen de luz natural. Por lo tanto, no aprecian los ciclos de luz diarios.

Anders West ha dirigido en el Hospital Glostrup de Copenhague, un proyecto de iluminación circadiana. El objetivo, mejorar la recuperación de los pacientes con derrame cerebral. West, entrevistado por la Linda Geddes, autora del libro Bajo el sol, comenta que los resultados son como darles antidepresivos. Es decir, estabilizando el sistema circadiano del paciente la recuperación es más rápida. Probablemente, la luz merezca una oportunidad en nuestros sistemas de salud.

Demencia y luz natural

JW. Van Someren dirigió en 2008 un proyecto clínico en doce residencias de ancianos.

Efecto de la luz brillante y la melatonina sobre la función cognitiva y no cognitiva en los ancianos. Parece que muchas disfunciones del ritmo circadiano están asociadas a síntomas en la vejez. Por ejemplo, deterioro cognitivo, estado de ánimo, alteraciones del comportamiento y del sueño, etcétera. Por lo tanto, el objetivo del trabajo fue la sincronización del sistema circadiano mediante luz brillante y melatonina. Finalmente, los resultados fueron los siguientes.

  • La luz atenuó el deterioro cognitivo.
  • Mejoró los síntomas depresivos basados en la Escala de Cornell para la Depresión en Demencia.
  • Atenuó el aumento de las limitaciones funcionales.
  • La melatonina acortó la latencia del inicio del sueño.
  • La combinación de la melatonina la luz brillante también atenuó el comportamiento agresivo según el Índice de Agitación Cohen-Mansfield.
  • Aumentó la eficiencia del sueño y mejoró la actividad nocturna.

Por consiguiente, otro campo, uno más, en el que los ciclos circadianos, la luz, es definitivamente eficaz. Se diría que todo lo que se hace siguiendo el ritmo natural de nuestros relojes biológicos mejora.

Soluciones: luz cronobiológica, fototerapia y ciclos circadianos

La luz cronobiológica de la Lámpara de Fototerapia de Dr. Lefebure Methods permite restablecer los ritmos biológicos naturales. Por ejemplo, la somnolencia matinal debida al exceso de melatonina puede inhibirse.

Igualmente, a la inversa, puede reducirse el exceso de serótina antes de dormir aumentando la melatonina. Es decir, estar más despiertos por la mañana y más relajados por la noche. En definitiva, equilibrando los ciclos circadianos naturales que la vida actual dificulta. El cerebro está preparado para responder a la luz azulada con mayor actividad mental y más concentración. Una proteína fotosensible especialmente a la luz azul, la melanopsina, lleva la información lumínica directamente a la glándula pineal. Seguidamente, el tercer ojo, produce la serotonina que dispone al organismo para la actividad.

En contrapartida, la luz con tonos rojizos prepara el cuerpo para el descanso y la relajación. Igualemnte que cuando el sol se pone, el cuerpo identifica los tonos ocres de la luz con el reposo. Sin embargo, hoy en día son frecuentes los trastornos del ritmo circadiano del sueño. En realidad, no es extraño pues antes de dormir solemos estimularnos con la luz del televisor, del móvil, etcétera.

Fototerapia
La luminoterapia en la regulación de los ciclos biológicos

Puede descargar gratuitamente nuestra revista: fototerapia

Con la Natural Light PRO disponemos de una luminoterapia profesional que nos permite crear ambientes y situaciones según nuestras necesidades.

Los ritmos y los comportamientos humanos están correlacionados con la luz. Por lo tanto, ahora usted puede disponer de la mejor iluminación para cada momento. Es decir, elegir un tratamiento con fototerapia natural específico. Consecuentemente, su trabajo o su ocio o su estado de ánimo, son ahora modulables. La luz cronobiológica le permite acercarse, tanto como desee al reloj maestro del sol