La kundalini y los chakras están estrechamente ligados en la tradición del yoga y el tantra. Mientras que la kundalini es la energía que permanece latente en la base de la columna vertebral, los chakras son los siete centros energéticos que esa energía activa a su paso cuando despierta. Entender esta relación ayuda a comprender por qué el despertar de la kundalini no es una experiencia única, sino un proceso que puede desarrollarse en distintas fases, cada una con sus propias sensaciones.
¿Cómo se relacionan la kundalini y los chakras?
Según la tradición yóguica, la energía kundalini reside dormida en el chakra raíz o Muladhara, en la base de la columna, enrollada como una serpiente. Cuando se activa, asciende por el canal energético central (el sushumna nadi) atravesando cada uno de los siete chakras principales hasta alcanzar la coronilla, el Sahasrara.
Cada chakra actúa como una estación en este recorrido. La energía kundalini no simplemente pasa a través de ellos, sino que los activa y equilibra a su paso, lo que puede traducirse en cambios físicos, emocionales y de conciencia según la zona del cuerpo implicada en cada momento del proceso. Por eso muchas personas describen el despertar de la kundalini no como un único evento, sino como una sucesión de fases muy distintas entre sí, cada una asociada a un chakra concreto.
Esta relación explica también por qué trabajar previamente el sistema de chakras —conocer su ubicación, sus bloqueos habituales y cómo equilibrarlos— suele considerarse una buena preparación antes de buscar activamente el despertar de la kundalini: cuanto más despejado esté el camino, más fluido tiende a ser el ascenso de la energía.
El recorrido de la kundalini por los siete chakras
El ascenso de la kundalini sigue, según la tradición, este orden:
1. Muladhara, el chakra raíz
Punto de partida de la energía, en la base de la columna, entre el ano y los genitales. Su activación suele traer sensación de calor, hormigueo o vibración en la zona pélvica y las piernas, y se relaciona con temas de supervivencia, seguridad y arraigo. Es habitual que esta primera fase venga acompañada de una necesidad más marcada de estabilidad en lo material.
2. Svadhisthana, el chakra sacro
La energía asciende hacia la zona del vientre bajo, activando lo relacionado con la creatividad, el placer y la emocionalidad. En esta fase pueden aflorar emociones reprimidas de forma más intensa de lo habitual, ya que este chakra actúa como depósito de la memoria emocional.
3. Manipura, el chakra del plexo solar
Al llegar aquí, suele intensificarse la sensación de fuerza de voluntad y, en ocasiones, aparecen cambios en la digestión o una sensación de calor en la zona del estómago. Es frecuente que en esta fase surjan cuestionamientos sobre el propio poder personal y los límites.
4. Anahata, el chakra del corazón
La energía activa el plano emocional, favoreciendo estados de apertura, compasión y conexión con los demás. Muchas personas describen esta fase como un punto de inflexión, en el que el proceso deja de sentirse solo físico o energético para volverse profundamente emocional.
5. Vishuddha, el chakra de la garganta
Suele manifestarse como una mayor necesidad de expresión o, a veces, sensaciones físicas en la garganta, como tensión o carraspera. Es común sentir el impulso de decir verdades que antes se callaban.
6. Ajna, el chakra del tercer ojo
En esta fase son frecuentes las percepciones intuitivas más marcadas, una sensación de mayor claridad mental y, en algunos casos, presión suave en la zona del entrecejo.
7. Sahasrara, el chakra de la coronilla
El punto final del recorrido, asociado a estados de conciencia expandida y conexión espiritual. Se describe tradicionalmente como el momento en que los seis chakras anteriores, ya equilibrados, permiten que la energía culmine su ascenso.
Qué ocurre durante el despertar
El proceso de ascenso no siempre es lineal ni idéntico en cada persona. La energía puede quedarse temporalmente más activa en un chakra concreto antes de continuar su recorrido, lo que explica por qué algunas personas experimentan síntomas muy marcados en una zona del cuerpo durante un tiempo, y luego en otra distinta. También es habitual que el proceso avance y retroceda varias veces antes de completarse, especialmente si hay bloqueos importantes en alguno de los chakras.
Si te interesa saber qué sensaciones son habituales durante este proceso, puedes consultar nuestra guía de síntomas del despertar de la kundalini, o si prefieres empezar por el principio, qué es el despertar de la kundalini y cómo se produce.
Precauciones al trabajar la kundalini y los chakras
Un despertar de la kundalini mal acompañado, especialmente si es muy repentino, puede generar ansiedad, insomnio o desorientación temporal. Por eso, la mayoría de tradiciones recomienda no forzar el proceso ni buscar atajos, y avanzar de forma gradual, respetando el propio ritmo de cada chakra.
Trabajar primero los chakras inferiores (Muladhara, Svadhisthana, Manipura) suele facilitar una base más estable para el resto del recorrido.
Si el proceso se vuelve intenso o desestabilizador, es recomendable pausar y acompañarse de una guía o práctica ya conocida, en vez de insistir en forzar el avance.
Las técnicas suaves y progresivas, como el fosfenismo, suelen recomendarse frente a métodos que buscan una activación muy rápida o intensa.
Kundalini, chakras y Fosfenismo
En Luz Natural Mente trabajamos la relación entre kundalini y chakras desde el fosfenismo, el método del Dr. Francis Lefebure que utiliza el fosfeno (la luz residual que se percibe al cerrar los ojos tras observar una fuente luminosa) como apoyo de concentración.
La combinación de la luz y el ritmo permite sostener la atención en cada chakra durante el proceso de ascenso, ofreciendo un punto de apoyo adicional a las técnicas tradicionales de visualización y respiración. A diferencia de métodos que buscan una activación intensa en una sola sesión, el fosfenismo propone un trabajo progresivo, chakra a chakra, que respeta el ritmo natural del proceso.
Preguntas frecuentes sobre kundalini y chakras
¿Es necesario abrir todos los chakras para que despierte la kundalini?
No es imprescindible haber trabajado antes cada chakra por separado. El propio proceso de ascenso de la kundalini activa y equilibra los chakras a su paso, aunque partir de un sistema energético ya trabajado suele facilitar una experiencia más estable.
¿Cuánto tarda la kundalini en recorrer los siete chakras?
No hay un tiempo fijo. Depende de cada persona y puede ir desde experiencias puntuales de ascenso parcial hasta procesos que se desarrollan a lo largo de meses o años.
¿Se puede sentir la kundalini en varios chakras a la vez?
Sí. Aunque el modelo tradicional describe un recorrido ordenado de abajo hacia arriba, en la práctica muchas personas notan actividad simultánea en más de un chakra, sobre todo en chakras cercanos entre sí.
¿Qué hago si el proceso se siente demasiado intenso?
Lo recomendable es pausar la práctica activa, volver a técnicas suaves de estabilización como la respiración consciente, y buscar acompañamiento si la sensación de desbordamiento persiste.

